El Secretario de Alimentos y Bioeconomía de la Secretaría de Agroindustria de Argentina, Andrés Murchinson, y el Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, firmaron una Carta de Intención para promover desde el país sudamericano el aprovechamiento de la bioeconomía en todo el continente americano.

El entendimiento, firmado en Buenos Aires en la sede de la Secretaría de Agroindustria de Argentina, es el primer paso para generar marcos políticos y normativos de incentivo para el aprovechamiento de la bioeconomía a nivel continental, así como para impulsar la cooperación internacional y desarrollar cursos y plataformas para la gestión del conocimiento que favorezcan a la agricultura y los territorios rurales.

“Para nosotros es un honor firmar este acuerdo en bioeconomía con el IICA, de cuya mano podemos compartir nuestro liderazgo en bioeconomía hacia toda América Latina. Vamos a trabajar en extensión y en difundir los ejemplos positivos que tenemos de desarrollo en bioeconomía”, dijo Murchinson.

“Tenemos muchos ejemplos exitosos de proyectos de agregado de valor, de utilización de biomasa en Argentina que son extrapolables a otros países de América Latina, y también en biotecnología. Argentina tiene un liderazgo muy importante en biotecnología en cultivos OGM que han aumentado nuestra productividad como sector y han reducido el impacto ambiental de nuestra producción y con desarrollo de la tecnología propia. Son dos ejemplos concretos en bioeconomía, y podemos aportar mucho al resto de América Latina”, agregó el funcionario argentino.

La bioeconomía es considerada la visión más amplia para impulsar el desarrollo sostenible basado en patrones de producción y consumo alineados con objetivos de conservación de los recursos y de mitigación y adaptación al cambio climático. La bioeconomía contempla la implementación de estrategias de desarrollo basadas en un uso intensivo y eficiente de los recursos, las tecnologías y los procesos biológicos, y proveer en forma sostenible los bienes y servicios que las sociedades demandan.

En su nueva hoja de ruta institucional, conocida como Plan de Mediano Plazo 2018/2022, el IICA incluyó a la Bioeconomía y el Desarrollo Productivo como uno de sus principales programas de trabajo.

“La firma de la carta de intención con la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía representa para el IICA la posibilidad de potenciar todas las acciones que realizamos en bioeconomía. Argentina tiene que ser el nodo irradiador de una serie de conocimientos acumulados en torno al tema en beneficio de la transformación de la agricultura de todo el continente”, dijo por su parte el Director General del IICA.

“Vamos a ejecutar acciones concretas en el área de desarrollo capacidades, de gestión del conocimiento, de la realización de reuniones técnicas, del desarrollo de planes estratégicos. Esperamos tener mucha dinámica de acciones en torno a la bioeconomía”, agregó Otero.

El titular del IICA recordó que hacia el 2050, una mayor población, más rica, más urbana y más envejecida obligará a casi duplicar la producción agropecuaria con menos tierra y uso de agua, pérdidas de biodiversidad y recursos naturales e impactos del cambio climático, lo que requiere un modelo agrícola y rural más inclusivo y sostenible sin sacrificar crecimiento y eficiencia.

“Además de la dimensión de sostenibilidad, hay una dimensión productiva, social y económica muy importante: si los productores y sobre todo los pequeños y medianos productores de América Latina quieren entrar con sus productos en los mercados más desarrollados es muy importante producir de manera sostenible”, explicó Otero.

La Carta de Intención generará la implementación de mecanismos de coordinación, interacción, cooperación y reciprocidad para el aprovechamiento de la bioeconomía en América Latina, a partir de Argentina, que cuenta con una avanzada estructura político-institucional para desarrollar y diseminar esta visión productiva.

El Coordinador del Programa de Bioeconomía y Desarrrollo Productivo del IICA, Hugo Chavarría, explicó que el acuerdo permitirá que “técnicos, científicos e investigadores de Argentina puedan ofrecer apoyos directos en la promoción de la bioeconomía en otros países de América Latina y el Caribe”.

Para América Latina y el Caribe, que alberga a ocho de los 17 países más megadiversos del planeta, la bioeconomía representa una nueva y potente oportunidad. La región tiene más de una cuarta parte de las tierras cultivables y una tercera parte de los recursos de agua dulce del mundo, siendo por lo tanto uno de los principales productores de biomasa sustentable.

La bioeconomía también pone en un plano diferente la antigua controversia agricultura versus industria en las estrategias de desarrollo. Los viejos límites sectoriales se vuelven difusos y poco relevantes, y surgen nuevas cadenas de valor y formas de aprovechar los recursos biológicos.

El mercado mundial de algunos de los principales productos bioeconómicos duplica o hasta triplica el crecimiento de la mayoría de las materias primas agrícolas, con tasas de expansión que superan el 12% anual, llegando al 25% anual en el caso de los biocombustibles