La Agencia de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de los EE.UU. (FSIS/USDA) comunicó al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) la restitución del sistema de equivalencias entre ambos organismos.

Tal restablecimiento –que comienza a regir hoy martes 27 de noviembre– es un paso necesario para rehabilitar el ingreso de carne bovina fresca al mercado estadounidense.

Por medio de un comunicado dirigido al presidente del Senasa, Ricardo L. Negri, el organismo estadounidense indicó que “en un período de seis meses posterior al restablecimiento, FSIS verificará, a través de una auditoría in situ, si el sistema de inspección argentino para carne fresca bovina es equivalente al presente en EE.UU”.

“Para facilitar la aceptación del ingreso de cortes frescos bovinos argentinos en los puntos de ingreso designados, Senasa debe remitir a FSIS el certificado de los establecimientos industriales habilitados con la respectiva documentación sobre procesos y productos que se pretenden ingresar a EE.UU.”, añadió.

Una vez habilitadas las plantas industriales argentina autorizadas a exportar cortes frescos vacunos a EE.UU., el país podrá exportar hasta 20.000 toneladas anuales libre de aranceles, mientras que lo que exceda dicha cuota abonará un arancel de ingreso del 26,4%.

“Se estima que el 80% del producto a exportar sería carne magra que demanda la industria estadounidense para la producción de hamburguesas y que no es producida en cantidades suficientes por los productores estadounidenses. El 20% restante serían cortes de alta calidad: productos premium con características especiales”, indicó la Cancillería argentina por medio de un comunicado.

El 2 de julio de 2015, el equivalente en EE.UU. al Senasa (APHIS/USDA) autorizó la importación de carnes bovinas frescas de Argentina, prohibidas por entonces desde hace 14 años por EE.UU. debido a la presencia de fiebre aftosa, una enfermedad de la cual Argentina ha sido reconocida internacionalmente libre desde el año 2007. Sin embargo, para concretar las exportaciones es necesaria la determinación de equivalencia por parte del USDA.