Sorpresivamente, sin consulta previa ni consenso con el sector industrial, desde la subsecretaría de Ganadería se lanza un sistema de tipificación. Llama la atención que el Estado genere una normativa de estas características sin que exista una necesidad ni una demanda de los actores del mercado interno ni del mercado externo.

Ante esta realidad, cabe preguntarse si lo que trata de esconder esta normativa es el intento de forzar el cuarteo obligatorio de las medias reses o de generar un espacio para la creación de certificadoras privadas para realizar la tarea, ante la imposibilidad del Estado de controlar el cumplimiento de la nueva normativa.

Recordemos que en la actualidad, del total de frigoríficos (440 plantas) solo 72 realizan la tipificación, es decir menos de 20% de las empresas necesitan una tipificación que está acordada con los países compradores y cuyos contratos se han realizado sobre los parámetros de la normativa que en su momento dictó la ex Junta Nacional de Carnes.

En octubre la actividad frigorífica vacuna volvió a recuperarse del brusco frenazo observado durante septiembre.

En el décimo mes del año se habría faenado un total de 1,184 millones de cabezas de hacienda vacuna. En la comparación mensual esto implicó un rebote de 14,7%, tras la
baja de 13,1% observada entre agosto y septiembre pasado.

Frigorifico Eco Carnes
Ing Diego Calvari Jefe de asesoramiento de la calidad
4714 9289
diego.calvari@ecocarnes.com

En octubre la faena de hembras continuó exhibiendo un mayor dinamismo en relación a la de machos. La participación de las hembras en la faena total ascendió hasta 46,4%. En total se faenaron 13,1% más que en octubre de 2017.

En los primeros diez meses de 2018 se registraron operaciones en 380 establecimientos, los que faenaron un total de 11,16 millones de vacunos. En relación a igual período de 2017 se observó una expansión de 7,5%. Tal como lo señalamos en el Informe anterior, 84 plantas explicaron 75% de la faena, las cuales faenaron en promedio 99,2 mil cabezas (9,9 mil cabezas/planta/mes).

Las hembras representaron 45,1% de la faena total en los primeros diez meses del año. Esto representó un avance de 2,6 puntos porcentuales con relación al promedio de los primeros diez meses de 2017. Estos guarismos señalan que el ciclo ganadero se mantuvo en una fase neutral.

En octubre la producción de carne vacuna ascendió a 272 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h). En comparación con octubre de 2017 la producción de carne vacuna exhibió un alza de 6,8%. Suponiendo un volumen exportado de aproximadamente 50 mil tn r/c/h equivalentes durante el décimo mes del año (+4,0% anual), las entregas de carne vacuna al mercado interno se habrían recuperado casi totalmente de la contracción señalada en el
Informe anterior. Puesto en términos per cápita, el envío de carne vacuna al mercado interno habría regresado nuevamente a los casi 60 kg/hab/año, tras haber caído temporariamente a 50,9 kg/hab/año durante septiembre pasado.

En los primeros diez meses del año la producción de carne vacuna totalizó 2,549 millones de tn r/c/h, volumen 8,9% superior al producido en enero-octubre del año pasado. A lo largo de 2018 la mayor proporción del aumento de la producción de carne vacuna se volcó a los mercados externos. Las exportaciones habrían totalizado 429,8 mil tn r/c/h de carne vacuna en los primeros diez meses del año, exhibiendo una suba de 69,5% interanual.

Por su parte, el mercado interno absorbió un total de 2,12 millones de tn r/c/h de carne vacuna en los primeros diez meses del año, lo que arrojó una suba de 1,5% interanual. La importancia relativa del consumo habría descendido de 89,2% a 83,1% entre los intervalos considerados.

Los ingresos por exportaciones llegaron a 161,8 millones de dólares en el noveno mes del año, lo que arrojó un crecimiento de 17,9% interanual. El precio promedio se ubicó en 3.365 dólares por tn r/c/h y registró una disminución de 23,4% en comparación con septiembre del año pasado. Esta caída del precio promedio se explica en parte por el aumento de las exportaciones a China y Rusia, mercados que llevan productos de menor valor que UE o Israel.

En los primeros nueve meses del año se exportaron 243,1 mil tn pp de carne vacuna (+76,9% interanual), equivalentes a 379,8 mil tn r/c/h (+71,0%), a más de 30 mercados.

Estos fueron los volúmenes más elevados de los últimos nueve años.

Los ingresos por ventas al exterior totalizaron 1.380,7 millones de dólares en  enero/septiembre de 2018 y se ubicaron 50,6% por encima de los ingresos registrados en enero/ septiembre de 2017. El precio promedio registró una caída de 11,9% anual.

En enero-septiembre de 2018 China compró 6 de cada 10 kilogramos de carne vacuna exportada desde Argentina. Y junto con Rusia, concentraron 7,5 de cada 10 kilogramos exportados.

Luego del brusco ajuste de septiembre (+16,3% mensual), durante el décimo mes del año el precio promedio de la hacienda en pie medido en pesos registró una caída de 3,9% mensual. La baja estuvo en línea con la disminución de la cotización del dólar en pesos argentinos, de forma tal que el valor del animal en pie en dólares estadounidenses se mantuvo en un nivel casi idéntico al de septiembre (-0,1% mensual).

El precio promedio de la hacienda en pie bajó 3,9% mensual, a $ 40,213 por kilo en octubre de 2018, pero se mantuvo 40,9% por encima del promedio registrado en el décimo mes de 2017. Al contrastar con diciembre de 2017, la suba del precio en pesos fue de 45,4%. La disminución mensual alcanzó a casi todas las categorías. Las bajas más importantes se observaron en vacas (-5,6% mensual), en novillitos (-5,4%) y en terneros (-4,7%). Las demás categorías más vinculadas al consumo doméstico tuvieron bajas más moderadas: -3,3% (novillos y vaquillonas) y -0,6% (MEJ).

En los mostradores del Gran Buenos Aires (GBA) los precios de las tres carnes principales continuaron aumentando durante octubre. Es cierto que el dólar y la hacienda en pie perdieron nuevamente valor en el décimo mes del año, pero debe destacarse que los precios al consumidor siguen (siempre) desde atrás los ajustes de precios relativos que se ponen en marcha en el sector ganadero, tanto a partir de crisis macroeconómicas como de crisis sectoriales.

En definitiva, la caída del poder adquisitivo de los ingresos de las familias le pone en el corto plazo un freno a la velocidad con la cual los precios al consumidor de los cortes cárnicos se pueden adaptar al nuevo valor de la hacienda en pie.

En los últimos seis meses (octubre ’18 vs. abril ’18, mes en que se inició la corrida cambiaria), el precio de la carne aviar acumuló una suba de 40,2%, el de la carne vacuna un alza de 25,9% y el de la carne porcina un aumento de 25,4%. Obsérvese que en este semestre las carnes porcina y vacuna pasaron a disminuir en comparación con el nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del GBA, que acumuló un alza de 27,4% (producto de ajustes en precios de combustibles y otras mercaderías transables internacionalmente, así como también de precios regulados (transporte, energía y gas)). A la inversa, todas las carnes se encarecieron de manera significativa frente al promedio de los salarios del sector privado formal, que aumentó apenas 14,9% en los últimos seis meses.