Por mucho tiempo creímos que comer fruta a la hora de la cena era malo para nuestra alimentación y que, fuera de proporcionarnos nutrientes, nos haría subir de peso.

El fundamento detrás de esto era que, al contener azúcar simple de rápida absorción y al consumirse en la noche, no habría un mayor gasto de energía, ya que normalmente ya estamos acostados o listos para dormir, y estos azúcares de la fruta se almacenarían en el cuerpo como grasa.

Lo que hoy sabemos es que lo que importa más es la cantidad de calorías que se consumen durante todo el día y el gasto que hubo, el horario no es muy importante.

Por otro lado, el sueño requiere de mucha energía y de reparación celular, por lo que se necesita de glucosa para poder trabajar de la manera correcta. La fruta no cambia de propiedades, siempre tiene las mismas calorías, vitaminas y minerales, por lo que es aconsejable tomar unas tres piezas de fruta al día y al menos una de ellas debe ser un cítrico.

Si estás en casa aburrido y con ganas de empezar a picar algo puedes prepararte un bowl con sandía o piña y agregarle chilito. Te resultará saciante, te quitará el hambre y, además, te aportará vitalidad y pocas calorías.

Finalmente, consumir frutas durante la noche no hará que subas de peso, todo es un balance donde lo importante es todo lo que consumiste durante el día