El acuerdo que se plasmó en una Resolución Conjunta entre cuatro ministerios nacionales (Salud, Ciencia, Medio Ambiente y Agroindustria) es un buen ejemplo de que todo lo bueno se logra a través del diálogo, y destaca el liderazgo político que ejerce el Gobierno Federal para que las BPA se difundan entre las provincias argentinas.

La Resolución Conjunta interministerial reveló principios y recomendaciones para la aplicación de fitosanitarios en forma “sostenible y sustentable”, pero sin imponer distancias mínimas tal como, en cambio, ya dispusieron decenas de Municipios en el interior con normas restrictivas.

El documento no es una respuesta final a la problemática, ya que necesita seguir evolucionando para poder ser utilizada como un manual de referencia por los municipios, pero es un buen puntapié inicial para establecer el diálogo inclusivo que nos llevará a lograr una producción cien por ciento respetuosa del medio ambiente.

De hecho, la aprobación de esta resolución necesita de mayor letra operativa local en cada rincón de la República, para que pueda ser utilizada como un manual de referencia por los municipios.

El documento, revelado en julio pasado, fue el resultado de 90 días de deliberaciones cruzadas entre las cuatro áreas involucradas del Gobierno. El grupo de profesionales que realizó el informe estuvo conformado por representantes de las cuatro carteras y también por miembros del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema), del Consejo Federal Agropecuario(CFA), del INTA y del Senasa. Fueron invalorables los aportes de entidades técnicas y productivas del sector agroindustrial, como CASAFE, que brindaron su experiencia en el área.

El informe propone 12 principios con el fin de ordenar las políticas públicas nacionales sobre aplicaciones de fitosanitarios, especialmente en zonas periurbanas, y también incluye 23 recomendaciones para mejorar las políticas públicas, “orientadas al fortalecimiento de la articulación institucional, del monitoreo ambiental, de los procedimientos para prevenir efectos no deseados en la salud y el ambiente, de la capacitación, de la comunicación pública, del fomento a las buenas prácticas y de la autogestión del sector privado”, según expresa la Resolución.

En suma, la Resolución Conjunta interministerial puede ser la puerta de entrada para una etapa de mayor claridad y de búsqueda desde el Estado de una actividad agropecuaria sustentable. Desde el sector privado, las recomendaciones como las antes mencionadas y los acontecimientos como el Congreso Nacional de Fitosanitarios, aseguran el éxito de una productividad que incluya las buenas prácticas agrícolas.