La citricultura argentina trabaja activamente para minimizar en el país la amenaza de HLB, la enfermedad que afecta a 30% de los cultivos de cítricos en todo el mundo.

En colaboración con la Secretaría de Agroindustria y el SENASA, Federcitrus busca concientizar sobre los efectos del HLB y los riesgos que podría implicar para la Argentina y el impacto real que podría tener en su economía. Asimismo, también se podrían ver afectados los productores, perjudicados por las pérdidas en sus cultivos.

La amenaza está basada en la capacidad destructiva para los cítricos por los daños que causa y debido a la velocidad de su expansión, a lo que se suma la dificultad de ser diagnosticada. El avance de la enfermedad, una vez instalada en un área productiva, puede generar pérdidas de hasta 40% de la capacidad productiva en menos de 5 años.

El HBL, o Huanglongbing, es el nombre de la enfermedad que afecta a las plantas de limón, naranja, pomelo y mandarina, y que se propaga a través de yemas infectadas o por un insecto vector, llamado diaphorina citri.

Pese a que la enfermedad no ha sido detectada en las plantaciones del país, la amenaza ya está presente en la provincia de Misiones y en las fronteras con los países de Brasil y Paraguay.

Con más de 135 mil hectáreas implantadas y una producción valuada en más de mil millones de dólares, Argentina es el octavo productor de cítricos del mundo y es líder en la exportación de limón, con más de 20% de la producción mundial. El sector da empleo a de 100 mil personas en 12 provincias, y se constituye como una de las piezas más importantes del sector agroalimentario nacional, destinada a consumo interno, la industria y la exportación. Es importante saber que, por su parte, China, Estados Unidos, México y Brasil han sufrido daños importantes en sus respectivos cultivos.

El HLB no afecta la salud humana, no obstante es fundamental concientizar a la población. En tal sentido, la única manera de evitar su presencia en el país es impedir el ingreso y la dispersión de material vegetal desde países limítrofes de manera ilegal, sin autorizaciones oficiales, ni tampoco trasladar plantas y frutas entre provincias.

Los cítricos tienen un valor preponderante para nuestro país, no sólo porque el sector contribuye al desarrollo económico sino porque a través de sus productos, aporta beneficios a la dieta de los argentinos, cuyo consumo promedio de cítricos por habitante es de casi 19 kilos al año, aportando vitaminas y minerales, protección al sistema digestivo, control de los niveles de colesterol, reducción de los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Por lo tanto, todos los eslabones que intervienen en la cadena de producción, desde el productor al público en general, deben contribuir desde su lugar trabajando juntos para la prevención de esta enfermedad