La semana pasada, el Departamento de Agricultura de EE.UU (USDA por sus siglas en inglés) junto con el organismo dedicado a regular alimentos y fármacos (FDA) anunciaron que comenzarán a trabajar en el diseño de un marco regulatorio para los alimentos obtenidos a partir de cultivos de células provenientes de bovinos y aves.

“Después de varias discusiones bien encaminadas entre ambas agencias, que incorporaron los comentarios de las partes interesadas (las empresas desarrolladoras de la nueva tecnología), hemos llegado a la conclusión de que tanto el USDA como la FDA deben supervisar conjuntamente la producción de productos alimenticios obtenidos de cultivos celulares derivados de ganado y aves de corral”, indicaron por medio de un comunicado.

Los equipos técnicos de la FDA serán los encargados de supervisar los procesos de recolección, almacenamiento, crecimiento y diferenciación de células, mientras que el personal de USDA tendrá a su cargo la evaluación de la producción y etiquetado del alimento final.

“USDA y FDA confían en que este marco regulatorio podrá implementarse con éxito para garantizar la seguridad de estos productos. Debido a que nuestras agencias tienen la autoridad legal necesaria para regular adecuadamente los productos alimenticios de cultivo celular derivados de bovinos y aves de corral, no se cree necesario diseñar una legislación específica sobre esa materia”, señaló el comunicado.

El principal obstáculo para el desarrollo de la nueva industria de proteínas cárnicas cultivadas es la falta de un marco regulatorio, según indicó Hernán Jaramillo, vicepresidente del Área de Desarrollo de Negocios de Just Inc., durante una conferencia ofrecida la semana pasada en el Silicon Valley Forum realizado en la ciudad de Rosario.

“Algunos países que tienen problemas de seguridad alimentaria y tienen como propósito ser autosuficientes podrían ser los más receptivos para incorporar nuestra tecnología”, aseguró Jaramillo. “Arabia Saudita, por ejemplo, importa la mayor parte del carne aviar que consume de Brasil y es, por lo tanto, una nación que podría considerar el desarrollo de granjas de carne cultivada”, añadió.

El directivo de Just Inc. consideró que la oferta de productos elaborados en base a células animales no reemplazará a los alimentos generados por la industria cárnica convencional. “Se necesitan tecnologías complementarias para poder satisfacer la creciente demanda de carne a nivel mundial porque no hay más tierra disponible (para poder cubrir esa brecha). La tecnología nos va a permitir que todos podamos seguir comienzos más carne”, aseguró.