El compromiso de mantener la tasa mínima del 60% era hasta diciembre y si había dos meses consecutivos de perspectivas de bajas de inflación, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), podría corregirse ese piso, explicaron fuentes de la entidad monetaria.

Asimismo, señalaron que en el REM, los analistas de mercado mostraron una menor expectativa de inflación en el análisis de septiembre, “pero fue muy escasa”, hubo una segunda en octubre y si se comprueba una tercera en noviembre, que se conocerá el 4 de diciembre, el Banco Central, podría colocar la tasa debajo del 60%. Además, durante la primera quincena de noviembre el Central volvió a sobre cumplir con el objetivo de no permitir que crezca la base monetaria por un 3,2% ($ 40.000 millones) incluso en el escenario de un descenso de la tasa de interés que se paga por las Leliq con las que controla su expansión. En ese sentido, el Central tendrá espacio para ser menos agresivo y continuar con la compresión de la tasa de interés de las Leliq que en la primera quincena descendió al 62,5% y este viernes quedó en 62,2%, lo que marca una reducción de 11,3%.