Desde el año 2012, la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar) viene realizando ensayos en la región patagónica con excelentes resultados. “Desde el 2012 a la fecha, la imagen del protector de pantalla de mi computadora es del maíz de Gaiman” dice Alberto Morelli, presidente de la entidad.

Señaló que el potencial este medido dado que los ensayos a campo arrojaron producciones de hasta 120 toneladas de materia verde por hectárea, es decir, cuatro veces por encima de la media nacional que se ubica en las 35 toneladas de materia verde por hectárea.

Además, el avance de la genética ha permitido obtener híbridos con buena adaptación a la zona. “A mí me gusta definir al maíz como un paquete tecnológico más que como un cultivo. Hoy conocemos su fisiología, las necesidades en nutrientes y agua, conocemos su evapotranspiración, el manejo sanitario adecuado y todo lo que hace falta para lograr un buen rendimiento. El potencial esta medido, lo que hacía falta es un disparador” asegura Morelli.

“Hoy que hay un mercado a desarrollar que es el de la carne libre de aftosa y la posibilidad de exportar a países como Japón, Turquía y China. Hay grandes posibilidades de negocios y si los podemos llevar adelante, el maíz es un insumo preponderante para que esa producción se desarrolle, mejore y esos negocios concreten”, apuntó el titular de Maizar.

¿El ambiente es un impedimento?: Mito o realidad

“La provincia de Chubut y en especial el Valle Inferior del r ío Chubut nos brinda radiación y amplitud térmica, condiciones indispensables para una buena producción de maíz. Si a eso le sumamos la disponibilidad de agua a través de los ríos y la posibilidad de mejorar el potencial de los suelos mediante la fertilización, tenemos todo para producir” destacó Morelli.

En la actualidad, Chubut importa casi la totalidad del maíz desde provincias como Río Negro, Buenos Aires y La Pampa, por lo que el abrupto aumento de los combustibles y el flete, ha impactado severamente en la rentabilidad de la producción ganadera.

“Por eso, el hecho de que se desarrolle el cultivo en la zona significará una reducción en el costo de la dieta. Y no solo para la producción de carne y leche. Una vez que aparezca el maíz también se resurgirán otras actividades como la producción porcina o avícola. Entonces, el potencial de desarrollo a través del cultivo de maíz está latente en la Patagonia, lo que tenemos que hacer es que se despierte y redunde en un mayor desarrollo y beneficio para toda la región” finalizó el presidente de la entidad.

El maíz en la agenda de Chubut AgroProductiva

Si bien la producción maicera en el Valle Inferior del Río Chubut es todavía incipiente, la gran oportunidad que se presenta para el cultivo hace que esté incluido con dos disertaciones en la jornada Chubut AgroProductiva, el día 6 de diciembre en el predio ferial de Trelew. Allí en horas de la tarde se hablará sobre las oportunidades que posibilita incluir el maíz, en el agregado de valor, en tiempos de flete caros, a cargo de Alberto Morelli, quien será acompañado con una presentación de un productor que ya arrancó hace años con el cultivo.

Se trata de Fernando López Olaciregui, un ingeniero agrónomo y productor ganadero que posee un establecimiento agropecuario en la zona de Gaiman, Chubut. Engorda unos 1500 animales al año y produce su propia comida a base de maíz y avena. Este productor posee un sistema de riego por aspersión con pivote central, logrando muy buenas producciones de maíz, del orden de 18 toneladas de materia seca.