El campo uruguayo se puso de pié. Ayer por la tarde, en Durazno, el movimiento de productores agropecuarios “autoconvocados” planteó en una multitudinaria concentración que el campo “se cansó” y que “no aguanta más”. Es que el sector productivo enfrenta una situación delicada como consecuencia de la presión impositiva, el atraso cambiario, el incremento de las tarifas y el peso de un Estado asfixiante.

Los problemas parecen ser comunes a una y otra orilla del Río de la Plata. Quizá la diferencia radique en que aquí gobierna un partido político que cuenta con el apoyo de los ciudadanos que habitan las zonas productivas que además, no quieren volver al pasado. Allí habitan los peores recuerdos de los que el campo argentino tenga memoria, con un enfrentamiento que hace diez años produjo el quiebre entre el gobierno y la producción. El campo comenzó a resistir y el gobierno siguió atacando, aunque la guerra terminó en 2015 con el fin del kirchnerismo.

La llegada al poder de Mauricio Macri generó una brisa de aire fresco para el campo argentino pero eso no ocurrió con la elección popular de Tabaré Vazquez. Al respecto, el ex Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Roberto Vazquez Platero aseguró que “Uruguay es un país que anda muy mal, ha sido muy mal gobernado y hoy estamos pagando las consecuencias de los excesos”. Agregó que en el gobierno “hay mucho de despilfarro” y que cuando las cosas van bien es probable que no se advierta, pero “cuando los precios en el mundo no son los que fueron y los valores de los campos no son los que fueron” todo se complica; más aún en el sector agropecuario que “empezó a tener cada vez más presion económica hasta que llegó un día en que el productor dice “así no puedo seguir”.

Roberto Vazquez Platero: “En los gobiernos populistas se gasta mucho y se gasta muy mal”

Y eso fue lo que manifestaron los productores en la jornada de protesta ayer en Durazno, advirtiendo que el agro no es el único sector en dificultades, pero que de su suerte depende la de toda la economía.

Fué interesante escuchar al ingeniero agrónomo Eduardo Blasina, que había sido contactado por los organizadores para que hablara de la importancia de las cadenas agroindustriales. Blasina habló del atraso cambiario y aseguró que “desvaloriza el esfuerzo uruguayo”. Con una inflación todavía alta y un dólar bajo, los costos se incrementan y los productores reciben un “doble daño” explicó.

Vazquez Platero analizó que “Uruguay tiene un déficit de 3,8 del PBI porque gasta cáda vez más y se financia con deuda”. En cuanto al tipo de cambio, aclaró que el campo, que es el sector exportador, tiene un dolar a 28 pesos uruguayos y que así no puede seguir.

“En 2002 tuvimos una crisis muy grande y en aquel momento pasó de U$ 16 a U$ 33. Hoy estamos, 16 años después, con un dolar a U$ 28, por eso los productores no dan mas: son los primeros que sienten la presión de una mala política”

Esas políticas desacertadas se traducen en desinversión y cada vez menos apuestas del productor, que cada vez que pone un centavo en el suelo, invierte. En Uruguay, tal como ocurrió en Argentina en la década pasada, cayó la producción de trigo. También disminuyeron las de cebada, arroz, maíz, soja y sorgo, con lo que eso representa a nivel sustentabilidad del suelo.

Para muchos productores argentinos, lo que vive Uruguay tiene mucho de “deja vú”. Malas políticas agropecuarias y erradas decisiones económicas golpean al sector productivo. Pero no es desconocimiento ni equivocación: cuando todo esta atravesado por la corrupción se traiciona al pueblo, roba oportunidades e impulsa a cualquier país al abismo que está mas allá del tercer mundo.

De este lado del Río de la Plata también hay problemas en las economías regionales: la lechería es cada vez más concentrada, con menos tamberos y en cada región de nuestro país hay pedidos desesperados para garantizar la supervivencia de las unidades productivas.

En Uruguay muchos se preguntan cómo continuará esta historia. Mientras el gobierno de Tabaré Vazquez quiere dividir la protesta y analizar sector por sector (lechería, arroz, etc), los autoconvocados mantienen el núcleo y esperan respuestas concretas vinculadas a mejorar el tipo de cambio, revisar la matriz energética y considerar una menor presión impositiva.

En este sentido, Vazquez Platero asegura que “no existe una solución mágica, hay que hacer un cambio muy profundo de las políticas agropecuarias”. Agregó que “lo del cambio de ministro no significa nada”.

El viernes, los productores esperan ser recibidos por el presidente uruguayo. Si eso no ocurre, veremos otro capítulo de un reclamo que podría incluir un paro total de actividades.