En el 2013 el Congreso declaró al vino argentino como la “Bebida Nacional”, por lo que a partir de la ley 26.870 se estableció como el 24 de noviembre como el Día Nacional del Vino.

En la ley los objetivos para celebrar este día son; difundir las características culturales del vino argentino, promover la imagen del vino argentino y promover el desarrollo de las economías regionales vinculadas al sector vitivinícola.

ZONA PRODUCTIVA

La vitivinicultura argentina tiene más de cinco siglos de historia. De acuerdo a la información brindada por el Ministerio de Agroindustria, en Argentina hay doce provincias vitivinícolas con 17.600 productores que cultivan 223.585 hectáreas.

Actualmente, hay más de 900 bodegas activas, y la cadena productiva en su totalidad genera más de 106.000 puestos de trabajo directos y 280.000 indirectos. Los principales varietales cultivados son Malbec, Bonarda, Cabernet Sauvingnon, Syrah, entre otras.

Según explica Jose Alberto Zuccardi, presidente de la Unión Vitivinícola Argentina, el vino es un alimento que contiene alcohol y es parte de la mesa de los argentinos.

“Frente a muchas bebidas industriales, que disputan el paladar de las personas, el vino se reafirma como una parte importante de la calidad de vida de las personas”.

CONSUMO

Zuccardi aseguró que “el consumo esta en 22 litros. Hay mucha oferta de distintos tipos de bebidas entonces en países productores como Argentina el consumo viene bajando, pero en países que no son productores, viene subiendo”.

“Se trata de un fenómeno mundial, Francia, España, también han bajado en consumo pero crece el vino de mayor calidad y en otros países con mayor poder adquisitivo per capita viene subiendo, también aumenta el consumo de vino”.

El vino esta generando una oferta muy diversa, por ejemplo el vino por copa en los restaurantes empieza a ser una realidad.

En cuanto a la competencia, el dirigente vitivinícola y empresario aseguró que “el mayor competidor es la cerveza, más ahora con la cerveza artesanal que puede competir mas cara a cara con el vino”.

PODER ADQUISITIVO

“Hoy en la Argentina no hay ningún tipo de producto del que podamos decir que esta exento de la pérdida del poder adquisitivo de la gente.

Es innegable porque la gente se limita en todos los consumos”.

PRESION IMPOSITIVA

Según Zuccardi la presión impositiva es muy fuerte. La actividad vitivinícola esta muy controlada y formalizada, eso nos permite llegar a los mejores mercados del mundo ya que la exportación creció mucho en los últimos años. Eso se aplanó mucho en los últimos años pero en este año, las exportaciones están creciendo; principalmente los vinos a granel ya que el vino fraccionado demora más en entrar al mercado.

Realmente la carga impositiva es fuerte: para llegar a los mercados, necesitamos del transporte, que tiene un carga impositiva enorme y eso impacta en el vino para que pueda llegar a los distintos centros de consumo.

¿QUÉ LE PEDIRÍA A MACRI?

En este sentido, el empresario precisó que “cuando uno produce vino, que debe acopiar y despachar a lo largo del año, se da cuenta que las cargas financieras hacen inviable la actividad productiva. Es muy necesario para toda la actividad productiva del país un regreso a valores razonables en los costos financieros que tienen que afrontar las distintas actividades. Con tasas tan altas de interés, cualquier análisis de un capital puesto a la producción o a la actividad financiera, no resiste análisis. Esto le pega muy fuerte a las economías regionales”.

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