La posibilidad de que China habilite el ingreso de harina de soja argentina es una noticia potencialmente súper alcista para la oleaginosa en el mercado local. Sin embargo, en los últimos días los valores del poroto mostraron una tendencia descendente debido al ingreso de soja importada.

En el pasado mes de octubre, según los últimos datos oficial disponibles publicados por el Indec, ingresaron a la Argentina –en el marco del régimen de admisión temporaria– 665.989 toneladas de soja, de las cuales el 54% se originó en EE.UU. y el restante 46% en Paraguay.

Se trata de la segunda cifra mensual más elevada en lo que va del año por detrás de las 928.434 toneladas ingresadas en marzo, mes en el cual estaba disponible la cosecha paraguaya recién recolectada (ver gráfico).

A partir de abril de este año, debido a la amenaza de un bloqueo comercial chino contra la soja estadounidense que se instrumentó finalmente en julio, el diferencial de precios FOB de la soja argentina (Rosario) versus la estadounidense (Golfo de México) comenzó a incrementarse de manera significativa (oportunidad que expiró en el presente mes de noviembre debido al achicamiento de la brecha de precios FOB promovido por el ingreso al mercado de la cosecha estadounidense).

En ese escenario, algunas industrias aceiteras aprovecharon –luego de la habilitación oficial por parte del gobierno argentino– esa oportunidad comercial para concretar embarques de porotoprovenientes de EE.UU. tanto de la cosecha vieja (2017/18) como de la nueva (2018/19).

El valor de la soja Rosario disponible del Matba en la mayor parte de lo que va del presente mes de noviembre no logró superar el techo de los 255 u$s/tonelada y en los últimos días comenzó a descender para cerrar ayer lunes en 245,0 u$s/tonelada.

La Secretaría de Agroindustria estima que en la campaña comercial 2017/18 (abril de 2018 a marzo de 2019) la importación de soja por parte de la Argentina sería de 4,0 millones de toneladas, de las cuales hasta octubre pasado habían ingresado ya 3,67 millones (lo que implica que la estimación oficial probablemente será superada).

Sin embargo, debido a la sequía registrada este año en la Argentina que generó una cosecha de soja de apenas 37,7 millones de toneladas, se necesitarían importar casi 10 millones de toneladas para que la industria aceitera cuente con una disponibilidad de materia prima similar a la del ciclo comercial 2016/17.