La economía japonesa es un caso de estudio en el mundo porque supo recuperarse tras la segunda guerra mundial y consolidarse como una potencia internacional. Una de las claves del modelo nipón es la implementación del sistema Kaizen, que permite potenciar la productividad a través de pequeñas acciones de mejora continua.

Con el objetivo de capacitar a profesionales de América Latina, Caribe y África en el sistema de Tecnologías de Gestión japonés, el INTI organizó un curso teórico-práctico para representantes de 11 países con el financiamiento de la Cancillería argentina y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).Durante un mes de formación, cada participante pudo elaborar un plan de acción para diagnosticar, planificar e implementar cambios para mejorar los procesos productivos de las empresas de sus países.  Este Curso es la octava edición y, desde su implementación, se han capacitado más 120 personas de 20 países.

“Espero que este curso sirva para que cada uno de los participantes se lleve algo nuevo y pueda regresar a su país con ideas inspiradoras”, subrayó Mitamura, representante residente de JICA en Argentina. En la misma línea, María Eugenia Suarez y Macos Rodríguez del INTI, responsables de Cooperación Internacional y de Tecnologías de Gestión respectivamente, agregaron que es importante seguir trabajando en conjunto para construir un espacio para el desarrollo de la industria en cada uno de los países.

Durante la capacitación, los asistentes pudieron aplicar las herramientas del curso para diagnosticar a cuatro empresas marplatenses de los sectores de maderas, alimentos, metalmecánica y textil.  Además, recorrieron centros del INTI —Envases y Embalajes, Lácteos, Mar del Plata y Mecánica— y visitaron dos firmas japonesas de autopartes que son modelo en gestión de la producción: Pilkington y Yazaki.

“Este mes hemos formado una familia de diferentes culturas, lo que nos permitió integrarnos y conocernos no sólo como personas sino también como profesionales. Esto nos va a ayudar a que germine y de raíces en cada uno de los países”, destacó Leda Ramírez, que participó del curso en representación de Costa Rica. En este sentido, el gerente de Asistencia Regional del INTI, Mariano Ortega, agregó que “lo más importante de este tipo de capacitaciones son los vínculos que se generan porque permiten potenciar los conocimientos, que luego se adaptarán a la realidad de cada territorio”.