Con una altura de casi dos metros (exactamente 194 centímetros) y más de 1.400 kilos (es decir, tonelada y media), Knickers (que significa «bragas» en inglés), la vaca gigante australiana, ha saltado a los medios de todo el mundo. Sin embargo, a pesar de los llamativos titulares y de su estampado con manchas negras sobre fondo blanco, no se trata de una vaca. Y, además, los científicos ya han apuntado una posible explicación a su desorbitado tamaño.

A sus siete años, este buey (en realidad se trata de un macho castrado) destaca a simple vista entre los otros especímenes al sacarles casi el doble de altura y envergadura, y su dueño no se explica cómo ha podido llegar a crecer tanto. «Es solo algo raro», afirmaba Geoff Pearson, el propietario de Knickers, abrumado ante tanto periodista de todo el mundo que pregunta la razón de que el animal sea tan grande.

«Probablemente haya otros como él, pero no han tenido tiempo de desarrollarse», argumenta a The Guardian, apoyándose en que normalmente los novillos son llevados a sacrificar a los 2 o 3 años. Sin embargo, Bragas es demasiado pesado para las máquinas y ha sido rechazado, así que de momento pasta tranquilo con su cuerpo gigante y moteado entre sus hermanos.

La explicación del gigante Bragas

Algunos científicos se han aventurado a ofrecer alguna explicación al respecto. El profesor de biología del crecimiento de la Universidad de Washington, Min Du, apunta a que la hormona de crecimiento alterada podría ser la respuesta, si bien advierte que necesitaría examinar en persona a Knickers. «La razón más probable se debe a algún tipo de mutación, algo que ocurrió con la hormona del crecimiento o en los receptores de la hormona», explica Du a Live Science.

El biólogo apunta que, probablemente, a los 2 o 3 años de edad, justo antes de llegar a la madurez, esta hormona se disparó en su organismo, lo que dio lugar al crecimiento descontrolado y anómalo para su raza, la «Holstein Friesian», típica de los Países Bajos y Alemania. Pero la verdadera razón detrás de la tremenda altura de Knickers no se resolverá hasta que se haga un análisis de sangre, lo que significa que nos estaremos preguntando acerca de este misterio bovino hasta que le realicen dicha prueba (si es que llega a realizarse).

Hay un último elemento al que tampoco se le ha dado la importancia adecuada: el buey Bragas, en realidad, no es el especimen más grande de su raza. Este honor lo tiene otro «Hosltein Friesian» cuyo nombre es Bellino y que alcanza los 2,02 metros, si bien vive en Italia, según señala The Guardian.