La demanda de trigo sigue sosteniendo al precio, mientras se define su rinde

El ritmo de negocios de trigo es álgido, tanto en el mercado doméstico como en los puertos. Las exportaciones 17/18 al mes de agosto alcanzan 10,3 Mt, levemente por debajo de las 10,5 Mt exportadas en la 16/17 a la misma fecha. La evolución del trigo 18/19 presenta fuertes disparidades en las diferentes zonas.

El precio negociado por el trigo local a cosecha sigue marcando una fuerte resistencia a la baja. El bajo stock local de la cosecha pasada y la alta demanda de negocios por trigo nuevo no solamente sostienen al precio del cereal a futuro sino que también impulsan el precio del trigo remanente en el mercado disponible. En la misma tendencia alcista, como se remarcó en el anterior Boletín (Véase Semanal N° 1876), el trigo disponible sigue anotando subas semanales. Al día jueves 27 de septiembre, el precio pizarra de la CAC, medido en dólares, anotó una ganancia de US$2/t en los últimos 7 días.
Por su parte, los precios negociados por los futuros MATba a cosecha marcan leves caídas de entre US$0,1/t y US$1/t. La caída mayor, de US$1/t, se anotó en el precio del trigo diciembre. Esta diminución en el precio doméstico del cereal vino de la mano de menores precios FOB en los puertos de Argentina para la nueva cosecha. El precio del trigo argentino en el mercado internacional marcó una caída muy similar a la del mercado estadounidense pero despegándose del movimiento alcista en los puertos de Rusia y Australia. La coyuntura del mercado internacional continúa condicionada por los problemas productivos en algunos de los países exportadores claves. Así, si bien el Consejo Internacional de Granos elevó sus estimaciones para la producción mundial de trigo 2018/19 en el informe dado a conocer el día jueves a 717 Mt, ésta aún se encuentra 41 Mt por debajo del año anterior. Así, seríamos testigos de la primera caída en la producción mundial de los últimos seis años.
Del lado del consumo, si bien éste resultaría levemente inferior al registrado la campaña anterior (735 Mt vs 734 Mt) su caída no sería suficiente para compensar la menor oferta, dando lugar a un ajuste del nivel de stocks finales. De la mano de este mayor consumo Argentina viene registrando altos volúmenes de exportación. Las exportaciones 17/18 al mes de agosto alcanzan 10,3 Mt, levemente por debajo de las 10,5 Mt exportadas en la 16/17 a la misma fecha.
En este contexto, la situación en Australia reviste particular interés frente a un clima que no da tregua en el exportador insigne del mercado triguero, y uno de los principales proveedores del mercado mundial hacia fines de cada año, fechas en la que también se vuelca al mercado la cosecha de nuestro país. Las condiciones vegetativas del trigo sembrado marcan un fuerte deterioro al mismo tiempo de que la Oficina Meteorológica de Australia indica que septiembre sería el mes más seco de la historia. En sintonía con un desarrollo del Niño, los meses de octubre a diciembre tienen fuertes probabilidades de recibir precipitaciones por debajo del promedio.
En Argentina en tanto, si bien las lluvias beneficiaron al cultivo de trigo, el mismo presenta variabilidad en su condición dependiendo de la disponibilidad hídrica de la zona. Las escasas a nulas lluvias en el periodo invernal pusieron un techo a los rendimientos y a la absorción del nitrógeno por la planta en las zonas productivas del centro del país, donde el cultivo está próximo a espigar. En el NEA y NOA el trigo transcurrió su periodo crítico con limitaciones de humedad por lo tanto el descuento en el rinde ya es un hecho en esta zona. En cambio, en el núcleo triguero bonaerense la condición del cereal es muy buena en sus etapas vegetativas.
Si bien aún queda un trayecto para el comienzo de la cosecha, esta variabilidad de condiciones configura un escenario de rendimientos inferiores a la campaña previa (que presentó rendimientos records) pero superiores al promedio histórico. Los siguientes mapas muestran las diferencias en las reservas hídricas en el suelo del año pasado a esta fecha (izq.) y las reservas de este año (der.)
En general, las reservas de agua siguen siendo escasas, salvo esos sectores acotados de la provincia de Buenos Aires. El agua necesaria para alcanzar los niveles óptimos en los próximos 15 días son lluvias en torno a los 140 mm en Córdoba, alrededor de 80 a 100 mm en Santa Fe y entre 20 y 60 en el norte de Buenos Aires.
A corto plazo, se esperan condiciones de tiempo muy inestables. El evento más destacados e produciría desde la tarde del sábado hasta el lunes inclusive, con el desarrollo de lluvias y tormentas de moderada a fuerte intensidad, aunque los fenómenos más importantes se observaran hacia el sector este, con los núcleos más intensos sobre Entre Ríos y Uruguay.
En una campaña donde no solo los participantes de la cadena triguera necesitan un buen ingreso de mercadería para reabastecer los silos sino que toda la macroeconomía argentina espera con ansias el alivio a la balanza comercial vinculado a las exportaciones del cereal hacia fin de año, esperamos todos que el clima ayude en esta etapa final del ciclo productivo.