Se concretó hoy el primer envío de frutos frescos de arándanos de la Argentina a la República Popular de China certificados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

El secretario de Gobierno de Agroindustria, Luis Etchevehere y el vicepresidente del Senasa, Guillermo Rossi, presenciaron el embarque de los 720 kilogramos de arándanos producidos en Entre Ríos, que partieron rumbo a China desde el aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, de Ezeiza.

China abrió su mercado a los arándanos frescos argentinos en octubre pasado luego de que la Administración General de Aduanas (GACC, por sus siglas en inglés) de China aprobara el plan de trabajo firmado en acuerdo bilateral entre ambas naciones en diciembre de 2017.

El mencionado plan de trabajo contempla los requisitos fitosanitarios exigidos por China para la exportación de los arándanos que, en nuestro país, controla el Senasa.

En septiembre pasado una delegación china relevó establecimientos productivos, empaques y cámaras de tratamiento cuarentenario en Buenos Aires, Entre Ríos y Tucumán y el sistema de preembarque.

El arándano no es un producto de consumo masivo en China. Es utilizado como insumo para la preparación de alimentos y para productos de salud. También se lo consume fresco, pero en menor medida.

El 95% del total producido de los arándanos argentinos se exporta como fruta fresca, reservándose aproximadamente el 2% al mercado local (consumo fruto fresco) y solo el 3% a su industrialización para la producción de jugos, mermeladas y pastas congeladas para helados / yogur y repostería.

La Argentina es el octavo productor mundial de arándanos, generando 20.000 puestos de trabajo. La cosecha anual es de 21 mil toneladas, de las cuales se exportan 16 mil. Al ser una fruta consumida principalmente en el hemisferio norte y su cultivo ser estacional, Argentina es un proveedor de contraestación.

En el año 2017, los principales mercados destino fueron: EE.UU., Reino Unido, Holanda y Alemania.