El ex secretario de Agricultura y especialista con amplia trayectoria en consultorías de nivel internacinonal, Marcelo Regúnaga, dialogó con Radio Campo -por Radio Colonia- acerca de qué puntos tiene que tener en cuenta la sociedad argentina de cara al acuerdo Mercosur-Unión Europea.

Regúnaga fue también, por poco tiempo, secretario de Comercio, justo en el momento en el que se lanzaron las negociaciones con el bloque europeo. “Yo soy un convencido de que para que Argentina siga un camino parecido al que en su momento hicieron España o Portugal, es importante integrarse con un bloque de países desarrollados”, dijo.

Para eso, remarcó, hay que repensar cómo el mundo moderno se va adaptando a la producción desde otros enfoques como el agregado de valor, teniendo mucho en cuenta la integración y el hecho de no aislarse, algo que “lleva a que muchos sectores económicos de un país no sean competitivos”.

Para el ex funcionario, la concreción final del acuerdo podría tardar unos dos años, y eso tiene que ver con el proceso que significa en general esta firma. “Es importante diferenciar que estamos en medio de una campaña y se dicen muchas cosas, pero hay que ver qué piensan los sectores privados del país, que van a interactuar por el tema con cada Gobierno”, dijo.

En ese sentido, agregó que desde las empresas se está viendo cómo repensar una estrategia de desarrollo económico y social diferente al que tuvo Argentina por décadas. “Acá hay un movimiento político que no puede garantizar nunca nada, pero este es un inicio para dar de nuevo y empezar a hacer un ejercicio didáctico de mostrar cómo pasó en el mundo”, sostuvo.

Y como ejemplo puso nuevamente a España y Portugal, que tenían ingresos per cápita peores que los de la Argentina y también eran países subdesarrollados, y hoy tienen el triple o cuádruple ingreso porque, entre otras cosas, se integraron a la Unión Europea.

Por eso, Regúnaga destaca que cualquier proceso de integración no se vincula solamente a lo comercial sino que se trata de integración en inversiones que implican -como está previsto en el acuerdo, aunque aún sin detalles- mecanismos de financiamiento para que todos los sectores puedan modernizarse.