Saludar con un beso, un abrazo, compartir el mate, y juntarnos fuera de casa con la familia y amigos para comer un buen asado por ahora no es posible, y no lo será por un tiempo más. Bajo el aislamiento social, obligatorio y responsable suceden varios cambios que no todos han notado. El confinamiento puso nuestras habilidades bajo un desafío. La cocina, y el cocinar, es uno de ellos, y la carne vacuna se volvió una aliada indiscutible. Sobre eso dialogó con Palabra de Campo -por Radio 10- la miembro del área de Promoción Interna del IPCVA, Eugenia Brusca.

La especialista sostiene que, por varios años, los mayores continuaron con el hábito de cocinar a diario. La vorágine del día a día no permitía a las generaciones más jóvenes dedicarle el tiempo necesario a cada uno de sus platos. La “comida rápida”, la “comida en la oficina”, o “fuera del hogar” han sido descartadas. La cuarentena modificó la forma de relacionarse con la cocina. Permitiendo esto pasar momentos amenos en ella. “La cocina en casa es tendencia en la actualidad. Al contar con más tiempo en casa se puede dedicar una atención especial a la preparación de cada uno de los platos a cocinar. Ello conlleva a la búsqueda continua de diferentes recetas”, señala.

Las redes sociales no se encuentran exentas en este panorama, promueven la cocina y el cocinar en el hogar nuestros propios platos. Fotografiar y publicar las preparaciones va más allá de los clásicos “Foodies” y generaciones más jóvenes. El #CocináEnCasa y #CocinandoEnCasa son de los principales “hashtags” utilizados en la redes sociales con más de 140K de posteos.

La cocina en casa con carne vacuna es tendencia

“La carne vacuna es un producto emblemático de la mesa de los argentinos. El argentino resalta y valora sus propiedades organolépticas, pero por sobre ello, tiene más deleite respecto a las cualidades del producto cuando se trata de cocinar. Esto se puede observar en el cuadro cuando se le pregunta al argentino que indique su nivel de satisfacción respecto a diferentes atributos de la carne vacuna que compra habitualmente”, manifestó.

Para Brusca, su versatilidad, la facilidad de preparación y el tiempo que demanda su cocción son ventajas que reconoce el consumidor. Valorizando al producto más allá de sus características organolépticas y de su precio. Como se dijo, el asado fuera del hogar con familiares y amigos esta cancelado por ahora. Los restaurantes de carnes y parrillas se encuentran cerrados.

En el confinamiento la demanda por cortes para la parrilla se vieron perjudicada. Se siente la merma de la demanda de esos cortes en las carnicerías y supermercados. Esto se confirma dado que en las principales ciudades la mayor demanda de carne vacuna proviene de consumidores que viven en departamentos.

Pero el argentino no se da por vencido y se transforma. Se siente un rico aroma a carne al horno, hamburguesas caseras, carne grillada o guisada, despertando la imaginación hasta de aquellos vecinos que tampoco viven tan cerca. Esta transformación se registra en las carnicerías y supermercados mostrando que los cortes para guisados, carne picada, carnes para horno, churrascos, milanesas, y cazuelas han tenido un aumento global en su demanda.

La cuarentena es una buena oportunidad para que el consumidor redescubra algunas recetas con cortes vacunos no tradicionales. En la actualidad no se come “osobuco en puchero”, el osobuco se cocina a las finas hierbas. Seguro que se tienen guardadas recetas y libros de sus madres y abuelas, que más allá de ser simples y no tienen ningún misterio ni secreto culinario, cualquier chef las podría transformar y adornar con glamour gourmet. De la misma manera, con sólo hacer un click en las redes sociales y páginas web se puede llegar a encontrar información de una enorme cantidad recetas de antaño sencillas y económicas.

Conocer y valorizar cortes no tradicionales permite ampliar la lista de comidas diarias. Son cortes rendidores si se los cocina con el método de cocción adecuado. No tienen nada que envidiarle a aquellos cortes tradicionales, que resultan familiares solo con nombrarlos e imaginarlo inmediatamente degustándose en una comida.

Es bueno reflexionar sobre esta cuestión en tiempos de cuarentena. Animarse a probar aquellas opciones que resultan un tanto desconocidas o fuera del radar gastronómico…