La producción y abastecimiento de alimentos son actividades exceptuadas de ser suspendidas en el marco de las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio, dispuestas por el gobierno nacional en un contexto de crisis sanitaria por el SARS-CoV-2. En esta línea, especialistas del INTA brindan una serie de cuidados que el productor debe tener en cuenta para prevenir la propagación del virus.

Sobre eso dialogó con Palabra de Campo -por Radio 10- el comunicador del INTA, Pedro Ibáñez, que relata que según Darío Fernández –técnico del INTA Alto Valle, Río Negro–, “los momentos críticos para la propagación del virus COVID-19 son la recolección y el empaque de las manzanas porque requieren de gran cantidad de personal”. En este sentido, reconoció que aún restan cosechar parte de las manzanas Granny Smith y Crisp Pink y se realizará a mediados de abril–, por lo que es “clave” tomar medidas de prevención.

De todos modos, no dudó en asegurar que “las explotaciones frutícolas cumplen con los protocolos de seguridad alimentaria como las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y un gran porcentaje acredita, incluso, certificaciones internacionales mucho más rigurosas”.

Con respecto a las tareas a campo vinculadas con la cosecha, riego, control de plagas y fertilización, “si bien, casi todas, pueden realizarse de forma individual y no requieren de mucho personal, hay dos momentos clave a tener en cuenta: los traslados hasta y desde el lugar de trabajo y los descansos o refrigerios”.

En esta línea, Fernández destacó la importancia de “respetar un número adecuado de ocupantes en el vehículo que garantice el distanciamiento mínimo de 1 metro, recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”. A su vez, se deben desinfectar los vehículos antes y después de cada viaje, para asegurar las condiciones de higiene.

Además, es clave que los responsables de campo le indiquen al personal las prácticas de sanidad y cuidado necesarias como lavar las manos y evitar las rondas de mates y la aglomeración de gente. “Serán los encargados de proveer los elementos de seguridad –guantes, barbijos, antejos de protección– y de higiene como agua, jabón y toallas de papel descartable para el secado”, indicó el técnico del INTA.

Durante los tiempos de receso, se aconseja que el personal cuente con espacios de descanso adecuados al aire libre el período estival o lugares ventilados que permitan mantener el distanciamiento entre personas, cuando las temperaturas sean más bajas.

Según Fernández, “durante el transporte de frutas no deberían existir riesgos mayores”, dado que los camiones deben ser operados por una sola persona en la cabina. Sin embargo, explicaron que es fundamental un mayor control en las instancias de carga, descarga y entrega de documentación. Como medida preventiva, recomendaron colocar los documentos en bolsas plásticas desechables y emplear guantes descartables.

Para las plantas de empaque, las pautas apuntan a reforzar las prácticas que actualmente se llevan a cabo conforme a las normas nacionales e internacionales de inocuidad. “Si bien suelen ser establecimientos amplios con buena ventilación, es la instancia que concentra la mayor cantidad de personas en confinamiento”, detalló.

En ese sentido, recomendó controlar el distanciamiento social durante cambios de turno y trabajo en las mesas de clasificación, como así también respetar estrictamente el modo y frecuencia de lavado de manos y la higienización de zonas de contacto como picaportes, barandas y mesas de trabajo.

“Estas medidas sanitarias refuerzan e intensifican aquellas normas establecidas en los Procedimientos Estandarizados de Sanitización (POES) con que cuentan las plantas de empaque y que aseguran la higiene de los establecimientos y la inocuidad de los alimentos”, concluyeron.

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