Desde el té hasta los productos para volvernos más rubias en verano, la manzanilla encontró múltiples utilidades desde que los hombres y mujeres la conocieron en la antigüedad. Sobre eso dialogó con Palabra de Campo -por Radio 10- el especialista en agroalimentos, Claudio Sabsay.

El té, o la flor deshidratada como infusión en general, es su forma más utilizada. Pero la manzanilla es diversa: se produce en unos 30 países, aunque no muchos de ellos tienen excedentes exportables. Sí ocurre en los casos de Egipto, Polonia, Hungría, Bielorrusia, y Argentina, entre algunos más.

Nuestro país es limitado en cuanto al consumo interno: se comercializan a nivel local de 150 a 180 toneladas por año, mientras que la producción nacional llega, en sus años pico, a las 6 mil toneladas, cubriendo unas 20 mil hectáreas. Después del pico productivo de los años 80, cuenta, se redujo la cantidad de hectáreas pero se creció en cuanto a productividad, por la incorporación detecnología.

¿Desde cuándo se produce en Argentina?

Sabsay cuenta que en 1916 una industria farmacéutica repartió semillas entre los agricultores de la zona de Pehuajó, en Buenos Aires, pidiendo a los productores el compromiso de sembrarlas para que luego ellas compraran el producto fresco. Los casos se fueron multiplicando tanto que, en 1941, Argentina exportó por primera vez manzanilla. Fue a los EEUU y favorecida por el contexto de la Guerra Mundial.

Así es que se desarrolló una red en varios partidos bonaerenses, que incluía a los pequeños procesadores del producto. Sobre todo, prosperaron dos empesas, una alemana y otra italiana, que por exquisito aroma de la manzanilla argentina y el sabor especial, la usan desde siempre como blend para usarla con otras manzanillas en infusiones.

Son estas mismas dos empresas que empezaron a producir el 50% de lo que procesaban y el otro 50% se compraba, por contrato, a productores locales. Eso, de hecho, se sostiene. Además, ambas empresas se fusionaron y formaron una sola, por lo que hoy sólo cinco empresas producen y exportan el 80% de la manzanilla de
Argentina. El comercio internacional de manzanilla trae a la Argentina de 3 a 4 millones de dólares al año.

Para hablar de la producción mundial, explicó que alcanza las 20 mil toneladas al año. Pero sólo la infusión mueve en el comercio internacional de 5 a 6 millones de dólares anuales. Se trata de un mercado con crecimiento sostenido por lo que se vuelve una opción productiva interesante.

Además de sus múltiples usos, es útil para atender a reacciones físicas. Es sedante, digestivo, carminativo, tónico, vasodilatador y antiespasmódico. En el caso del aceite tiene, además uso para perfumerías, licorería, tinturas, cosmética y otros productos.