La cosecha de cereales de verano de la campaña 2018-2019 culminó en toda el área agrícola, debido a las muy buenas condiciones climáticas, y la recolección de maíz con destino grano comercial fue récord al alcanzar los 48 millones de toneladas. Así lo informó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, cuyos autores destacaron que “los rendimientos se mantuvieron por sobre los promedios de las campañas previas, tanto en los planteos tempranos como tardíos”.

“En el caso del maíz con destino grano comercial, luego de relevar un rinde medio de 8280 kilos por hectárea y del sorgo granífero, las labores permitieron registrar una producción final de 2,5 millones de toneladas y un rinde medio de 3770 kilos por hectárea”, dijeron.

A su vez, señalaron que “la siembra de girasol ha registrado un progreso semanal de 7,6 puntos porcentuales y ya cubre el 28% de las 1,65 millones de hectáreas proyectadas para la campaña 2019-2020 en curso, lo que se traduce en más de 460 mil hectáreas implantadas”. Mientras que a las regiones NEA y centro-norte de Santa Fe, con un avance de siembra total de 93,7 y 75 % respectivamente, se suman el Núcleo Norte, el centro-norte de Córdoba y el centro-este de Entre Ríos, con 16, 14,4 y 2,6 % de avance cada una.

Por su parte, el 85 % del área nacional sembrada con trigo presenta una condición entre normal y excelente: “Pese a ello, la ausencia de lluvias se ha generalizado en prácticamente toda el área triguera y en consecuencia se demora el desarrollo del cereal sobre el centro y sur de la región agrícola”, precisó el PAS. En paralelo, en el norte del país la ajustada oferta hídrica dificulta el comienzo del llenado del grano del trigo implantado.

La misma lectura hicieron desde la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que advirtieron que la situación del trigo que crece en la zona núcleo productiva desmejora a raíz del déficit hídrico cada vez más manifiesto y las heladas. En su informe, destacó que “los lotes regulares son un 15% y que se teme por los más adelantados en la región”.

Los autores del reporte señalaron que “el trigo comenzó a encañar (formar caña) con termómetros que quedaron sumergidos bajo cero. Las lluvias pasan de largo. Una cuarta parte de la  región ya está en sequía”. “Septiembre arrancó torcido, sin lluvias y con una seguidilla de heladas que pueden dejar su marca en los trigos. La del martes 3 fue la más brava, en Canals (Córdoba) se registró 6,1°C bajo cero”, dijeron.  También afirmaron que “otra vez se combina con la falta de agua, por lo que podría dejar daños importantes en los lotes más adelantados”.

“Los trigos cayeron de condición en esta semana. Aparecieron los lotes regulares, son un 15% de la región. Los que estaban entre excelentes y muy buenos descendieron 10 puntos, con una caída del 55% del área y los buenos descendieron un 5%, pasando al 30%”, sostuvo GEA.

Aparte, las bajas temperaturas del invierno conspiran con las tasas de crecimiento del cultivo que “se ve desmejorado, con las hojas quemadas y sin vigor. Sólo los lotes que se fertilizaron a la siembra se notan diferentes y son los que en general están muy buenos”.

El estado en que se encuentran los cultivos de trigo 2019-2020 con la aparición de las heladas es más atrasado que en otras campañas anteriores. “Pero de todas formas, las heladas se dieron justo con el 30% comenzando a encañar. Habrá que esperar para saber en qué termina esto, ya que todavía no puede evaluarse el nivel de daño”, manifestaron los técnicos de GEA.

En los últimos siete días se impuso una intensa circulación de aire, de origen polar desde el sur argentino; el mayor impacto sobre el sur de la región pampeana, con más moderación hacia el noreste del país atenuado por vientos del este.

El martes 3 de septiembre, el 70% de la región pampeana quedó sumergida en los bajo cero grados; un poco más al sur del centro de Buenos Aires, las temperaturas casi tocaron los 8°C bajo cero, cómo en Coronel Suárez.

En tanto, sigue el alerta por las enfermedades en trigo, la presencia de la roya amarilla y anaranjada avanzó incluso a pesar de la falta de agua y en el sur de Santa Fe, ya se han tratado casi todos los lotes.