Córdoba volvió a poner en valor el trigo argentino

Así lo determinaba el ministro de Agricultura y Ganadería de la provincia, Sergio Busso, que contaba algunas de las conclusiones tras la puesta en marcha de TrigAR 2019.

El trigo es un cultivo cada vez más importante en la provincia de Córdoba, porque se adapta a los momento difíciles que atraviesa el país y sobrevive incluso después de haber desaparecido como una producción importante, aseguraba Sergio Busso, ministro de Agricultura y Ganadería provincial, en diálogo con Palabra de Campo.

Desde TrigAR 2019, el funcionario remarcó que Córdoba ha hecho desde hace varios años un trabajo mancomunado con INTA para fomentar la siembra de cultivos de invierno, pensando también en las cuestiones ambientales.

Con esa labor, y sumado a las condiciones macroeconómicas que alentaron la producción, las últimas dos campañas hicieron crecer al trigo, y llegar a las grandes proyecciones que advierten por estos días. “La provincia va a estar produciendo unas 4.200.000 toneladas de trigo, lo que pone a Córdoba como un jugador más que importante, a la par de Buenos Aires y Santa Fe”, explicaba.

Para él, este era un evento que se lo debía toda la agroindustria argentina, que nació en una jornada triguera en Leones, y surgió como una idea “alocada”, que -con el compromiso del sector público y el privado- se puso en marcha en menos de ocho meses, y se consolidó en su primera edición como un evento federal, que se realizará en dos años en la provincia de Buenos Aires y dentro de cuatro en la de Santa Fe.

Allí, el valor del trigo como producción quedó reflejado en la participación de más de catorce provincias y una gran institucionalidad demostrada por los privados, así como por la presencia de la Nación y de las entidades que representan a los productores.

Ahora, se plantean enormes desafíos: “Esta mayor producción requiere que veamos cómo lo exportamos, porque en los paneles del Congreso estuvieron los que ya nos compran y aquellos que nos pueden empezar a comprar; hubo más de 17 países de tres continentes diciéndonos qué piensan y qué trigo quieren”.

Y, ¿qué trigo quieren? Sobre todo uno que reúna las condiciones proteicas, pero también se manifestaron mucho acerca del precio y de la oportunidad de cumplir con los compromisos asumidos.

“Hay que estar atentos porque vamos a tener una mayor producción de trigo y -tal como lo expresaban los disertantes del mundo- el excedente no se va a poder vender de un día para el otro, por eso es importante que la Nación y las provincias trabajemos con los privados en la apertura de mercados y la consolidación de la demanda exportadora”, concluyó Busso.