Desde el viernes rige en todo el país la curentena o “aislamiento social, preventivo y obligatorio” para evitar el avance del Coronavirus en el país. Dentro de los sectores excluidos de la prohibición para circular están los productores de alimentos, por ende, la producción vitivinícola.

Sin embargo, ayer la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas de Argentina denunció que las empresas no cumplen con las medidas sanitarias dispuestas por el Gobierno para mitigar el avance de la pandemia, y anunció que los trabajadores de las viñas están en cuarentena hasta el 31 de marzo.

Sobre eso dialogó con Radiocampo -por Radio Colonia- el miembro del Centro de Viñateros del Este, Mauro Sosa, que explica que “nos estamos acomodando como podemos y con los elementos que tenemos a disposición”.

Aún faltando unos quince días de cosecha, cuenta, el Gobierno provincial busca sentar a la misma mesa (virtual, por estos días) a todos los actores para asegurarles que será una actividad segura para los trabajadores y también para los viñateros y bodegueros. Para él, la medida del sindicato fue “al menos prematura frente a una situación tan delicada”.

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