Cuántas campañas podría llevar revertir la pérdida de porcentaje de proteína que sufre la soja en Argentina

Sobre eso dialogó con Palabra de Campo el titular de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, que explica en qué puntos se centrarán antes de solicitar políticas de acompañamiento al Estado.

En los últimos días se conoció la noticia de que finalmente China abrió el mercado para la harina de soja argentina tras 20 años de negociaciones. Sobre eso dialogó con Palabra de Campo -por Radio 10- el titular de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, que asegura que esto es de gran impacto y que se trata de otro logro histórico.

“No implica que le venderemos mañana harina de soja a China. Recién se firmó el acuerdo, ahora queda la habilitación de las plantas que podría darse en octubre y finalmente el registro de productos, para lo que ya mandamos 156 bolsas de harina de todas las empresas como muestra”, contó.

Del acuerdo en papeles a la puesta en marcha, habrá un proceso que podría llevar algunos meses, adelanta, a la vez que advierte que el inicio de las exportaciones podría verse para la próxima cosecha, en marzo 2020.

Esto abrió un debate y el cuestionamiento a una realidad: Argentina viene perdiendo porcentaje de proteína en su soja en los últimos 10 años, pasando del 40 a casi 35%. Esos cinco puntos, explica Idígoras, implican que hoy, en términos de calidad, tengamos la soja con menos proteína en el mundo.

¿Por qué? Es la pregunta. Para él, hay varios factores, como la baja inversión en germoplasma por la falta de una Ley de Semillas para pagar el uso propio, así como también una baja inversión en fertilizantes por las dificultades y la ausencia de condiciones que tienen los productores para financiarse, por ejemplo. Además, insiste, el país no tiene un estándar de calidad de soja acorde a las expectativas del mercado.

Entonces, asegura, se abre un mercado como China, que pide la proteína y, tal como pasa con el Sudeste Asiático, la pagan. Por eso piden revisar esta situación y empezarán a trabajar para eso, aunque adelanta que no se resolverá de un día para el otro sino que será un proceso largo.

Ya acordaron con Acsoja, en su lugar de cadena de valor, concretar encuentros con los semilleros, productores, acopiadores, cámaras arbitrales y exportadores, para poder empezar este trabajo.

“Recién cuando nos pongamos de acuerdo acerca de hacia dónde queremos ir, podremos ir al Estado a pedir medidas”, dijo, y concluyó que la prioridad será pensar cómo revertir este proceso, algo que podría llevar, al menos, cuatro o cinco campañas para conseguirlo.

“El mundo está pidiendo a la soja y a la harina de soja mayor proteína, y hoy Argentina, estando último en la lista mundial, no puede darlo”, cerró.