Descubren un virus de búfalos que contagia a vacas

Estudios realizados desde el Instituto de Virología del INTA reportaron el primer aislamiento de herpesvirus bubalino 1 (BuHV1) de la Argentina y Sudamérica.

Por sus condiciones agroecológicas y productivas, la Mesopotamia argentina tiene un gran potencial para la cría de búfalos, un animal de triple propósito (carne, leche y trabajo), que representa una oportunidad para diversificar pequeñas y medianas explotaciones agropecuarias, sobre todo en ambientes marginales. De esto hablaba con Radio Campo el comunicador del INTA y columnista, Pedro Ibáñez.

Aunados por el interés en la sanidad animal, especialistas del INTA y del CONICET pusieron el foco en las producciones mixtas de bovinos y búfalos y comenzaron a explorar los agentes virales que circulan entre individuos de distintas especies que conviven en un mismo ambiente. Analizaron tanto los agentes virales que son propios de la especie, como aquellos que logran superar la barrera interespecie.

Debido al alto nivel de prevalencia serológica y a las pérdidas económicas que ocasiona en los rodeos de carne y leche, los trabajos de investigación se dedicaron a conocer la circulación e impacto productivo de diferentes tipos de herpesvirus. Entre los hallazgos de mayor relevancia, los estudios permitieron reportar el primer aislamiento de herpesvirus bubalino 1 (BuHV1) en la Argentina y a escala sudamericana y demostrar la susceptibilidad de bovinos a la infección causada por BuHV1.

Alejandra Romera, investigadora del Instituto de Virología del INTA y del CONICET –desde 2018 articulados bajo la Unidad Ejecutora de Doble Dependencia denominada Instituto de Virología e Innovaciones Tecnológicas (IVIT)- destacó la importancia estratégica de estos estudios y explicó: “Los animales que cohabitan en un mismo ambiente pueden transmitirse enfermedades hasta transformarse en reservorios de virus endémicos, con el consecuente cambio en la epidemiología de las distintas enfermedades dentro de la población de origen y un profundo impacto en las poblaciones con las que cohabitan”.

El aislamiento de BuHV1 fue reportado en 2014 por Silvina Maidana -también investigadora del IVIT-, quien, dos años más tarde, avanzó en la caracterización del desarrollo de la infección provocada por este virus en el hospedador natural mediante reproducción experimental.

Además de la descripción de la patogenia -un aporte de conocimiento constituido en el marco de su tesis doctoral dirigida por Romera-, se realizaron ensayos que probaron la susceptibilidad de bovinos a la infección por BuHV1, ya sea por transmisión desde búfalos infectados como por infección experimental.

Demostrada la susceptibilidad de bovinos a herpesvirus bubalino, las investigadoras actualmente estudian la susceptibilidad de los búfalos a los herpesvirus bovinos (BoHV1 y BoHV5). “De esta manera, se aporta en el estudio del rol del búfalo en la patogenia de herpesvirus bovinos y permite la evaluación de impacto a campo, especialmente en sistemas de producción mixta búfalo-bovino“, valoró Maidana.

En esta línea, Romera advirtió que, de probarse la susceptibilidad de los búfalos de agua a los patógenos que afectan al rodeo bovino y su rol como reservorio o huésped, “aumenta la necesidad de realizar controles sanitarios del ganado bubalino, tanto para mejorar las condiciones de bienestar como los resultados productivos de la actividad ganadera”.

Respecto de las formulaciones que podrían utilizarse para inducir la inmunización de los animales, la investigadora precisó: “Si bien los búfalos de agua pertenecen a una especie diferente a los bovinos, debería ser estudiada la posibilidad de emplear las mismas vacunas utilizadas para bovino en búfalos en pos de desarrollar un calendario sanitario”.

Herpesvirus bovinos en territorio

Los herpesvirus bovinos de mayor impacto a nivel productivo son los alfaherpesvirus bovinos tipo 1 y 5 (BoHV1 y BoHV5). Recientemente se identificó otro tipo en el país, el gammaherpesvirus bovino tipo 4 (BoHV4), cuyo impacto económico como causante primario de enfermedad aún se desconoce, pero que podría asociarse a trastornos reproductivos.

El BoHV1 -que se reportó por primera vez en Alemania en el siglo XIX- se encuentra distribuido en todo el mundo, aunque muchos países -principalmente europeos- pudieron erradicarlo o se encuentran en proceso de lograrlo. Por su parte, el BoHV5 -cuya primera aparición se ubica en Australia en 1962- es altamente prevalente en América del Sur, sobre todo en la Argentina y Brasil, y se registraron algunos casos esporádicos en América del Norte.

En la Argentina, reportes indican la ocurrencia de una enfermedad respiratoria causada por herpesvirus bovino en Santa Fe en 1965 y mencionan haber observado un cuadro clínico similar en Las Flores -Buenos Aires- en 1959. En 1980, se logra el aislamiento de la cepa argentina L114 de BoHV1 y se demuestra su patogenicidad en el mismo año.

En la Argentina, las últimas estimaciones (2001) determinan que la prevalencia serológica de BoHV1 alcanzaría un 85 % en animales adultos, pese a que los datos varían de acuerdo con la región. No se conocen datos precisos sobre la prevalencia de BoHV5, debido a las dificultades que se presentan para diferenciarlo serológicamente de BoHV1.

En cuanto a BoHV4, no se han desarrollado métodos serológicos que permitan evaluar un número importante de muestras para determinar la prevalencia del virus y el impacto económico de esta infección viral. “Esto también se ve dificultado por la escasa respuesta humoral a la infección“, apuntó la investigadora.

Respecto de las pérdidas económicas causadas por alfaherpesvirus bovinos, Maia Marin -investigadora del CONICET con asiento en la Estación Experimental del INTA en Balcarce- aseguró que son elevadas y, pese a no existen datos precisos de los costos vinculados con estas infecciones, varían de acuerdo con el alcance de los cuadros clínicos.

“Las pérdidas económicas se deben fundamentalmente a la disminución en la producción de carne y/o leche; pueden agravarse cuando existe mortandad, enfermedad respiratoria, abortos y enfermedad genital, diversos cuadros clínicos producidos por BoHV1, así como cuando se registran cuadros neurológicos asociados con BoHV5”, puntualizó Marin. El BuHV1 también se relaciona con infecciones subclínicas, aunque se reportaron casos de abortos.