Destacan el aporte de Salta y Jujuy a la producción de granos de Argentina

Salta y Jujuy aportaron poco más de 2,7 millones de toneladas entre las producciones de trigo, maíz y soja en la campaña 2016/2017, pero son los departamentos salteños los que contribuyen con el 98% de estas cosechas mientras que el resto lo hacen los jujeños. A los precios vigentes en un mercado terminal como el de Rosario, el aporte de ambas provincias está en el orden de 15.300 millones de pesos. Para su crecimiento hay varias problemáticas por resolver, pero una de las principales es la infraestructura del transporte, particularmente por ser altamente dependiente del transporte terrestre por carretera.

Las provincias situadas en el extremo del noroeste del territorio de nuestro país, Salta y Jujuy, aportaron en la campaña 2016/2017 poco más de 2,7 millones de toneladas (Mt) a la producción nacional de los tres principales granos: maíz, trigo y soja. En forma conjunta, ambas provincias tuvieron una participación del 2,2% en lo producido a nivel nacional por los tres cultivos mencionados. Es un aporte importante a la oferta de granos de nuestro país, teniendo en cuenta las desventajas de su localización geográfica. ​

Algunos indicadores interesantes de esta nota son:

  • Salta y Jujuy produjeron en conjunto más de 2,7 millones de toneladas de maíz, trigo y soja en la campaña 2016/17. Un excelente aporte al total nacional.
  • La provincia de Salta aporta el 3% de la producción nacional de maíz y el 2% de la de soja.
  • El departamento de Anta acapara el 53,42% de la producción provincial de los tres principales granos, con 1,4 millones de toneladas. Es el más productivo de dicha provincia en estos tres cultivos.
  • A precios de exportación actuales, la producción salteña aporta cerca de U$S 720 millones a la economía. Un cifra notable.
  • Se estima que el 50% de la producción de maíz del departamento de Anta llegan en camión por la RN16 a los puertos del Gran Rosario. Se espera la rehabilitación final del Ferrocarril Belgrano Cargas, en la cual trabaja el Gobierno Nacional. El año próximo habría óptimos servicios ferroviarios en la zona.
Provincia de Jujuy
Jujuy, la más pequeña de las provincias bajo análisis y con una parte muy limitada de tierras aptas para la actividad agrícola, produjo alrededor de 34 mil toneladas en la campaña 2016/2017, un volumen mucho menor al del ciclo 2011/2012 (5 años atrás), en donde en promedio se cosecharon cerca de 52 mil toneladas. Esta información consta en los cuadros N° 1 y 2. Esta baja en la campaña 2016/2017 se debió a mayores pérdidas por superficie sembrada que no se cultivó y por caídas en los rindes. La producción jujeña, como puede verse en los mapas correspondientes, se concentra principalmente en el sur de la provincia, en los departamentos de Santa Bárbara y San Pedro. Ambos limitan con el departamento salteño de Anta, el de mayor producción granaria de la provincia de Salta. Santa Bárbara y San Pedro concentran casi el 70% de la producción agregada de maíz, soja y trigo de la provincia de Jujuy: cerca de 23.000 tn en la campaña 2016/2017.
Resulta de interés analizar la producción proveniente de Jujuy en una campaña no afectada por pérdidas, para de esta manera tener una mejor perspectiva del potencial de la provincia. Para ello hemos tomado como referencia la campaña 2011/12, la mejor entre las 5 previas a la 2016/2017. En aquella temporada, se produjeron cerca de 65 mil toneladas (soja + maíz+ trigo), de las cuales cerca de 45 mil se cosecharon en los dos departamentos citados anteriormente.
Salta y su enorme potencial productivo
La provincia de Salta, de mayor superficie agrícola de las dos provincias analizadas, es la que tiene el mayor peso productivo a nivel nacional. Sus principales cultivos en granos son el maíz y la soja. Salta tuvo una producción de maíz en la campaña 2016/2017 de 1,5 Mt, lo cual representó el 3% del total nacional. A su vez, en soja la cosecha provincial arrojó un valor de 1,1 Mt, cerca del 2% del total del país. Estos indicadores muestran la gran relevancia que tiene la provincia en el cultivo de soja y maíz, máxime teniendo en cuenta su lejanía respecto de los tres nodos portuarios principales desde donde salen la casi totalidad de las exportaciones de granos, harinas y aceites de nuestro país (Gran Rosario, Bahía Blanca y Quequén). Salta, además, está muy alejada de la zona central del país donde se localizan la mayor parte de las fábricas que utilizan como insumos a la soja, maíz y trigo: fábricas aceiteras, las de molienda húmeda y seca de maíz, molinería de trigo, etanol en base a maíz, biodiesel y otros complejos industriales y productivos. Hablamos de distancias –en muchos casos- superiores a 1.000 Km. Aportar el 3% de la producción nacional de maíz y el 2% de la soja en esas condiciones desfavorables de localización es un excelente registro para una zona pujante de la economía agropecuaria argentina.
 
En los mapas y cuadros respectivos podemos ver la notable trascendencia productiva que tiene en Salta el departamento de Anta, en el centro-este de la provincia, el cual limita al noroeste con Jujuy y al sudeste con Chaco. Su producción acapara el 52,4% del total provincial de los tres cultivos principales. En el ciclo 2016/2017 produjo cerca de 1,4 Mt de granos, compuesta por 760.000 t de maíz, 617.000 t de soja y 50 mil toneladas de trigo. Este verdadero paraíso productivo es surcado por la Ruta Nacional N° 16 que une –junto a la 9 y 34- a las ciudades de Salta y Tucumán con la de Resistencia en Chaco. También se encuentra próxima a la zona la ruta Nacional N° 34.
Para que nuestros lectores se den una idea de lo que es este vergel productivo salteño, se adjuntan fotos que hemos tomado en nuestros viajes por la zona. Allí constan registros fotográficos de los acopios de las firmas Bunge (Acopio Piquete Cabado) y Cofco (sobre la ruta provincial N°30 que comunica a las “Las Lajitas” con la Ruta Nacional N°16), tomas de establecimientos de las empresas “Olleros Agropecuaria” y “Universo Agropecuario S.A.” y fotos de campos de la zona en las cercanías de la ciudad de Joaquín V. Gonzalez sobre la Ruta Nacional N°16. Se trata de una zona que no sólo es excelente en materia de producción agropecuaria, sino que importantes explotaciones ganaderas. Se destaca en las cercanías de la ciudad de Joaquín V. Gonzalez, el establecimiento ganadero de la firma Inversora Juramento S.A. con extensiones de casi 90.000 hectáreas.
Siguiendo con el análisis de los departamentos salteños, en segundo lugar aparece el departamento Gral. José de San Martín, ubicado en el noreste de la provincia sobre la frontera con Bolivia. Este distrito aporta el 18,4% de la producción salteña. Allí en el ciclo 2016/2017 se cosecharon 256 mil tn de maíz, 242 mil tn de soja y 2.700 tn de trigo.
Otros dos departamentos importantes son Rosario de la Frontera y Metán con producciones conjuntas de soja, maíz y trigo que superan las 300 mil toneladas en total, respectivamente.
¿Cuál es el Valor de la producción de Salta y Jujuy en soja, maíz y trigo?
Procedimos a valorizar la producción de soja, maíz y trigo de ambas provincias para tratar de inferir acerca del aporte que generan estos granos en la economía de esas jurisdicciones. Si tomamos la cosecha de la campaña 2016/2017, las casi 2,7 Mt de granos (soja + maíz + trigo) representan a precios FOB de exportación actuales casi 720 millones de U$S para la provincia de Salta y 9 millones para Jujuy. En el caso de la provincia de Salta se trata de una cifra realmente importante.
Si estas producciones las valorizamos con los precios actuales de la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario (FAS medidos en $/t), la producción salteña de estos tres granos implica un aporte de fondos de casi 15.100 millones de pesos. En el caso de Jujuy es 191 millones de pesos. Como puede verse, soja y maíz son muy importantes para la economía salteña, teniendo el trigo una menor incidencia.
¿Cuáles son los problemas principales de la producción de granos en Salta? 
Los productores de la zona plantean habitualmente un conjunto de problemáticas que siempre resulta importante analizar. Las dos principales son la variabilidad climática y los menores rindes que tienen esos campos respecto de la zona núcleo de producción de Argentina. Dos temas estructurales que afectan a los productores de estos lugares, junto con las desventajas de localización. Otras problemáticas son:
Transporte camionero y fletes: Uno de los problemas principales de la zona es la distancia y la alta incidencia del flete camionero en los márgenes brutos y netos de los productores. De relevamientos que realizamos en la zona del Departamento Anta de Salta, la mayor parte de la soja que se produce allí desciende a las fábricas y Puertos del Gran Rosario en camión por la Ruta Nacional N° 16 hasta llegar a la provincia de Chaco y de allí al Gran Rosario. En el caso del maíz, se estima que aproximadamente el 50% de la producción de ese departamento estaría bajando a los Puertos del Gran Rosario. El resto se utiliza para alimentación animal y cerca de 150 mil toneladas aproximadamente se estarían exportando a Bolivia, favorecida por la eliminación de los ROEs (Restricción a las exportaciones). Los costos de flete camionero son importantes para estas producciones granarias.
El año pasado, los valores de fletes en la zona citada se mantuvieron bastante estables por la existencia de una buena oferta de camiones. En el Departamento Anta y zona de influencia no hay una oferta importante de vehículos pesados de transportistas locales en los momentos más álgidos de cosecha. Normalmente, camiones de las provincias de Santa Fe y Córdoba llegan a la zona con mercadería con destino a Salta y Tucumán y descienden transportando granos. De esta forma llegan cargados y descienden con granos. Esta situación, según los informantes, se habría verificado en la campaña pasada con una normal oferta de transporte y fletes razonables. Lógicamente, no es la situación que se verifica en todos los años.
Falta de ferrocarriles: Los costos de transporte podrían reducirse si la zona contara con óptimos servicios ferroviarios. El Gobierno Nacional avanza con las obras de rehabilitación del Ferrocarril Belgrano Cargas, el cual conectará con óptimos servicios al norte argentino con el Gran Rosario; pasando por Joaquín V. Gonzalez – Avia Terai y llegando a Rosario. Se trata de una línea ferroviaria clave para traer la producción de granos de Salta, Santiago del Estero y Chaco a las terminales portuarias del Gran Rosario, desde donde se despacha el 80% de la producción de granos, harinas y aceites de Argentina. El gobierno nacional está llevando a cabo un amplio plan de mejoras en esa línea del Belgrano, donde prevé la renovación de vías y la incorporación de nuevas locomotoras y vagones. En esta obra aspira a renovar 1.593 kilómetros de vías, en un plazo de 38 meses y con una inversión estimada en U$S 2.900 millones.
Informantes calificados indican que para mediados del año próximo la zona podría llegar a contar con servicios ferroviarios óptimos en tiempo y forma. Esto representará un gran avance para los productores de la zona. En la actualidad, estiman que apenas el 5% de las cargas granarias de esa área llegan por ferrocarril al Gran Rosario. Hace unos años los operativos duraban cerca de 20 días (plazo excesivamente largo) y había que asegurar una cantidad de mercadería importante para completar una formación que llegara hasta Rosario. Esto no era fácil para ciertas empresas de la zona. Se trata de formaciones de 10 vagones por 45 tn cada vagón. La rehabilitación del Ferrocarril Belgrano Cargas será un gran aporte para los productores de las provincias del norte argentino.
Financiamiento: Este es otro tema importante para los productores, campaña tras campaña. Se espera que para el actual ciclo haya mayor financiamiento con pago a cosecha provisto por una importante cooperativa, los exportadores y las firmas que venden insumos. Estiman menor financiamiento de bancos, por las tasas de interés vigentes.
Necesidad de reducir las retenciones a la soja en la zona: Históricamente, los hombres de campo de las provincias del NOA/NEA vienen solicitando la eliminación de los derechos de exportación en soja, para poder paliar –aunque sea parcialmente- los impactos económicos negativos que generan las problemáticas citadas en la presente nota.