Sumando todas sus cruzas, la raza Angus acumula el 75% del ganado vacuno en Argentina. Un país bien carnicero. Pero, curiosamente, a nivel mundial las vacas más difundidas son las lecheras, particularmente la raza Holstein, que es la más presente en unos 180 países.

Así lo contaba en diálogo con Radio Campo -por Radio Colonia- el médico veterinario Marcelo Zysman, que explica que, por ejemplo, en el sector montañoso europeo como es el caso de Suiza, la producción de carne no es la actividad pecuaria por excelencia, pero sí la leche, por eso predomina esa raza.

Pero curiosamente Argentina casi no observa presencia de vacas Holstein, ya que nuestras vacas lecheras son fundamentalmente Holando argentino y, en menor medida, Jersey. Y aunque se suele pensar que la Holando y la Holstein son parecidas, tienen muchas diferencias genéticamente hablando.

La raza que predomina en cada país pinta un poco cómo se trabaja la diagramación del plan agropecuario en ellos, porque no sería lógico que en un país montañoso se quiera hacer una producción extensiva de vacas de carne, primero por no tener lugar para alimentarla, explica, luego porque tienen la posibilidad de resguardo y además porque endurecerían su músculo por la caminata pedregosa.

En lugres así, la leche es la mejor alternativa. De hecho, cuenta, esos países tienen la mejor producción lechera del mundo. Mientras tanto, en los países con territorios fértiles constantes a lo largo de todo el año, la producción es diferente.

Sin embargo, no es lo mismo tener mucha superficie que tener mucha superficie fértil, porque, por ejemplo, Rusia es el país más grande del mundo pero no es fértil, y tendría mucho espacio para tirar vacas pero no es apto para criarlas.

La superficie apta de Argentina es el diferencial número uno para la producción agropecuaria a nivel mundial, y a eso se le suma -sostiene Zysman- el clima, que es bastante estable durante el año y en la zona ganadera casi no tiene presencia de, por ejemplo, fenómenos como las nevadas.