El Gato Andino, “Brujo” o “Fantasma” de los Andes, es una especie que habita tradicionalmente en la zona cordillerana de Salta, Jujuy y Catamarca, aunque en los últimos años se detectaron algunas pequeñas poblaciones en Neuquén.

Se trata tal vez de uno de los felinos menos conocidos, cuya subsistencia se encuentra seriamente amenazada por diversos factores. Poseedora de una belleza formidable, sus ejemplares se asemejan mucho a los gatos domésticos, aunque ostentan un porte mayor. Una de sus características más visibles es su enorme cola cilíndrica y felpuda, con anillos oscuros y gruesos que la circundan.

De acuerdo a los investigadores que conforman la Alianza Gato Andino (AGA), estos animalitos silvestres protagonizaban rituales o ceremonias mágico-religiosas en las comunidades andinas de origen quechua, atacameño y aymara. Las actividades se basaban en el uso de su piel. Aún hoy los pueblos cordilleranos relacionan a esta especie con la abundancia y el bienestar del ganado. El gato es, además, símbolo de fertilidad, protección y está estrechamente ligado a los espíritus de las montañas.

No es fácil verlo, ya que se moviliza y caza por las noches. De allí deriva el mote de “fantasma”. Es carnívoro y su dieta se basa casi exclusivamente en chinchillones, por lo que su nivel de conservación se torna muy sensible. Al ser un depredador y encontrarse en la cúspide de la pirámide alimentaria -según los científicos-, protegerlo es proteger también a las especies que se encuentran en toda la cadena.

Inspirador de una serie documental

Las características del gato sagrado de los Andes llama la atención de científicos de todo el mundo. Tanto, que la National Geographic estrenó una serie documental titulada “Héroes de la Conservación”, que aborda su vida, hábitat, amenazas y posibilidades de subsistencia. Desde la plataforma del CONICET explicaron: “Participan -de la serie- los referentes del proyecto gato andino: el investigador asistente Juan Ignacio Repucci y Cintia Telaeche. Su trabajo está centrado en un pequeño felino que se encuentra entre los cinco más amenazados del mundo. La serie, cuenta con la narración del actor Ricardo Darín”.
En cuanto a las particularidades de la especie, los biólogos de AGA detallan que posee líneas negras al costado de los ojos y bandas oscuras y delgadas que no alcanzan a formar anillos en las patas delanteras. “Su pelaje es gris ceniza con manchas café rojizas y amarillentas, dispuestas verticalmente a ambos lados del cuerpo. Cola larga y gruesa, cilíndrica con 6 o 9 anillos gruesos color café”, señalan.

Silencioso, ágil y nervioso, el felino se confunde con los vientos y recorre como un fantasma las solitarias laderas andinas. El observa desde las rocas todos los movimientos en la cordillera, aunque solo unos pocos afortunados logran verlo en su hábitat natural.

Mauro Lucherini, investigador de Alianza Gato Andino, en un informe de RTN detalla: “Estos ejemplares suelen encontrarse a más de 3.000 msnm, en la zona alta andina. Aunque en Neuquén se lo vio más bajo, en torno a los 1.000 msnm. El Gato Andino es una de las especies de felinos más amenazada a nivel mundial. Es importante preservar a todos los animales, pero en este caso tiene un interés particular, porque conservando esta especie estamos conservando a todas las otras que interactúan con ella, y a ecosistemas enteros”.

Fotografía: Parques Nacionales

Las amenazas

Entre las principales amenazas, señalan los científicos, se encuentran las prácticas inapropiadas de ganadería, agricultura, turismo no regulado, extracción de hidrocarburos, minería y uso inapropiado de las fuentes de agua. Se trata de factores que degradan el suelo y generan la pérdida de hábitat.
La caza, tanto de los gatos andinos como de sus presas, fundamentalmente de los chinchillones, es otra de las causas de la fuerte disminución de la población de felinos. En este marco, la educación ambiental y los controles son imprescindibles para que el felino sagrado de los andes sobreviva