El último informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) indica que en 2019 se cerraron casi 1.000 tambos en el país, al verse una caída en el número de establecimientos lecheros que muestra que hay 8,7% menos tambos que en 2018.

Sobre eso dialogó con Palabra de Campo -por Radio 10- el director ejecutivo de OCLA, Jorge Giraudo, que explicó que la concentración de la producción lechera es ya un proceso constante en la Argentina y el mundo. Nuestro país, contó, venía hasta ahora con una tasa de 2 a 3% de caída anual, que en este último periodo fue incrementándose. En el mundo, sin embargo, la tasa de crecimiento de este fenómeno llega al 4 o 5% anual.

Pero, ¿qué factores llevan a esto? En Argentina, la suma es amplia, dice Giraudo: “Dos inundaciones importantes, una sequía, la crisis mundial de bajos precios en 2016, y todas las variables de las que hablamos todos los días que hacen a la macroeconomía: inflación, tipo de cambio, tasas de interés, presión impositiva, y otros hechos que hicieron que muchos productores, sobre todo los de explotaciones más pequeñas y con menos eficiencia, tuvieran que dejar la actividad”.

Según explicó el especialista, una encuesta que hace periódicamente el INTA demuestra que cada tambo emplea a unas cinco personas de forma directa, pero se vuelve difícil medir cuánto afecta esto la actividad económica general de los pueblos del interior, teniendo en cuenta que el campo genera un efecto multiplicador grande por la prestación de servicios de, por ejemplo, reparación de maquinarias, chequeo de máquinas de ordeñe, control lechero, proveedores de insumos, etcétera.

¿Qué tendría que cambiar para que se frene este proceso?

“En principio, y como base fundamental, tendríamos que tener una economía más estable, en la que se pueda conseguir financiamiento para que la producción no caiga por factores climáticos y se pueda, por ejemplo, poner ventiladores, hacer callejones, poner aspersores, mediasombras, y otros elementos necesarios”, dijo.

En esa línea, agregó que los caminos rurales son un aspecto clave: “Tendríamos que poder llegar al tambo con buenos caminos para sacar la leche, no como viene ocurriendo hasta ahora. Y sería importantísimo tener obras para que las inundaciones no generen tanto impacto, además de tener un dólar más estable”.

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