Exportaciones del complejo soja en marzo y abril: un 45% más de volumen y sólo un 11% más de valor

Dada la baja de precios y el cambio en la composición de los despachos, éstos ganaron relativamente más volumen que valor durante los dos primeros meses de la campaña. En el mercado local el maíz lidera los negocios, fortalecido por su recuperación en CBOT

Con los datos finales de exportación publicados por el INDEC para el mes de Mayo, es posible hacer una comparación de los despachos del complejo soja durante los primeros dos meses de cada campaña.

Las exportaciones acumuladas durante abril y mayo de este año totalizan 9,1 millones de toneladas y son un 45% superior a las exportaciones a igual fecha en la campaña 2017/18. Observando la evolución mensual de los despachos del complejo, se identifica que el mayor salto cuantitativo de las exportaciones estuvo en el mes de mayo del corriente año. En mayo 2019 los despachos crecieron a una tasa del 59% intermensual, y se exportaron 2,8 Mt más que en mayo 2018. El rubro del complejo cuyos despachos más crecieron en mayo de este año fue el de poroto de soja, tanto interanualmente como con respecto al mes anterior.

Las exportaciones de poroto de soja en lo que va de la campaña 2018/19 crecieron un 241% o 1,5 Mt respecto de los despachos en igual período del ciclo pasado. Este contundente aumento significó el 56% del crecimiento interanual de las exportaciones de todo el sector. El otro rubro que hizo un aporte importante al incremento interanual de despachos del complejo es la harina de soja. Los despachos de harina, que son tradicionalmente el principal rubro exportador del complejo, subieron un 22% en relación a los primeros dos meses de la campaña 2017/18, representando el 36% del crecimiento total de los despachos del sector.

Este importante aumento cuantitativo en las exportaciones del complejo, sin embargo, no tiene una correlación con la variación del valor de las exportaciones. A pesar de haber aumentado un 45% en términos de volumen, los despachos del complejo soja medidos en dólares son sólo un 11% superior a los del mismo período en la campaña anterior. La discrepancia entre las dos variables se explica por la caída interanual de los valores de la soja.

El precio FOB para la soja argentina en los meses de abril y mayo estuvo de 2019 estuvo siempre muy por debajo de los valores de la oleaginosa el año anterior. En promedio, los valores FOB en estos meses se ubicaron US$ 97/t por debajo del precio FOB de la soja argentina en abril y mayo del año 2018.

En cuanto a la comercialización de los granos gruesos, motivado por la ecuación relativa de precios el productor continúa privilegiando la venta de maíz por sobre la de soja, lo cual se refleja en el nivel de actividad en el recinto de operaciones. El cereal continúa siendo día a día la estrella de la jornada, y si bien el volumen operado no llega a igualar el que se manejaba hace algunas semanas, el segmento de maíz con entrega “corta” (antes del miércoles 10 de julio) despertó el interés de la venta con ofertas de $ 6.800/t. En comparación con la semana anterior e impulsados por el alza externa, los precios ofrecidos para la descarga entre octubre y noviembre subieron hasta los US$ 152/t y US$ 153/t, respectivamente. En tanto que por maíz temprano de la próxima campaña 2019/20 (a entregar en marzo de 2020) se alcanzaron a ofrecer abiertamente US$ 155/t en la semana, despertando interés de la venta por cerrar algunos negocios.

A diferencia del maíz, en donde un gran abanico de potenciales compradores muestra interés en comprar el grano, para la soja la mayoría sólo da ofertas abiertas por entrega contractual (con descarga en el plazo de 30 días), manteniéndose mayormente retirados en los segmentos de entrega inmediata y soja nueva, para entregar el próximo año. Con ofertas en torno a los $ 9.000 a $9.300 a lo largo de la semana, son valores que no seducen a la venta reforzando la decisión del productor de enfocarse en la comercialización del cereal y esperar mejores condiciones para desprenderse de la oleaginosa.

De cualquier modo, la relativa mejora en las condiciones climáticas norteamericanas aplacó la tendencia alcista de la semana pasada. Además, de no lograrse un acuerdo formal con China, la demanda externa del grano americano continuaría deprimida por lo que los stocks en Estados Unidos aún se mantienen en un nivel cómodo. Habrá que ver en detalle la cuenta que resulte de la menor superficie en relación a la menor demanda, dato que dará a conocer el Departamento de Agricultura de EEUU el miércoles próximo cuando publique su informe mensual de estimaciones de oferta y demanda.

Exportadores e industriales han comprado al cierre de junio casi 26 millones de toneladas de maíz, prácticamente el doble de lo que se llevaba comercializado para la misma altura del año en el promedio de las últimas cinco campañas. Lo mismo ocurre incluso con el maíz que recién ha comenzado a sembrarse: según cifras oficiales, se llevan comercializadas 3,7 Mt, cuando el promedio de los últimos cinco años es de apenas medio millón de toneladas y el año pasado eran 1,5 Mt.

En el caso de la soja, las compras al cierre de junio superan las 27 millones de toneladas, muy similar al promedio de los cinco años anteriores. Se nota sí un avance más claro en las compras de soja nueva 2019/20, de la cual se llevan negociadas 1,1 Mt, por encima de las 340.000 toneladas del año anterior como así también del promedio de 100.000 toneladas de los últimos cinco años.

Los futuros de soja y maíz en CBOT responden a la evolución de cultivos en Estados Unidos y a las negociaciones políticos entre EE.UU. y China

En cuanto al contexto internacional, la corriente semana se encontró marcada en primera instancia por la publicación del progreso de siembra de granos gruesos el día lunes por parte del USDA.

En dicho reporte, la entidad indicó que la siembra de soja avanzó 7 puntos porcentuales en la semana, alcanzando una cobertura del 92% del área objetivo. Sin embargo, el promedio histórico considerando los últimos cinco años a esta altura del año se ubicaba ya en el 99%, por lo cual se denota un cierto retraso. En cuanto a las condiciones del cultivo, este se mantuvo sin cambios con respecto a la semana precedente.

Con respecto al maíz, este se encuentra emergido en un 94%, siendo de 100% el promedio de los últimos cincos años. En lo referente a la calidad del cereal, el 56% del mismo es de una condición de buena a excelente, por debajo del 76% del año pasado.

En el mercado de Chicago, tanto la soja como el maíz comenzaron la semana con bajas, fruto de las cálidas temperaturas que predominaron en el Cinturón Maicero durante el fin de semana, aunque compras técnicas por parte de los fondos de inversión previas al feriado estadounidense del 4 de julio limitaron las pérdidas. En el caso del maíz, además, el informe semanal de Condición de Cultivos del Departamento de Agricultura norteamericano dio sostén a los precios al reportar que el cereal se encuentra en peores condiciones de lo que se esperaba, con apenas algo más de la mitad del cultivo (un 56%) en condiciones buenas y excelentes.

En el caso de la soja, en cambio, el mercado se debate entre las menores perspectivas de exportación fruto de la gripe porcina en China y el anuncio de una tregua pactada por Donald Trump y Xi Jinping en el marco del G20 en Osaka, que estimularía las compras de la oleaginosa por parte del gigante asiático y hace suponer una mejora en las relaciones comerciales entre las dos mayores economías del planeta.

Con la publicación de las estimaciones de oferta y demanda del Departamento de Agricultura estadounidense en la próxima jornada hábil para los mercados en Argentina el día miércoles 09 de julio, es probable que exista algún cimbronazo en las cotizaciones de los granos gruesos según se desprenda de las perspectivas producción y consumo del organismo