Garrapatas, una amenaza para bovinos que llega con la humedad y el calor al Noroeste

El Médico Veterinario Marcelo Zysman dialogó con Radio Campo y explicó qué efectos puede tener la llegada de garrapatas en los animales, y qué tipo de pérdidas puede ocasionar. La solución: prevenir.

El Noroeste es una zona productiva muy importante para el país, con razas especiales en bovinos, capaces de soportar más humedad y más calor. Sin embargo, los últimos regímenes de lluvias y las inundaciones en gran parte de su territorio, hacen prever la presencia de garrapatas este año.

Como es sabido, se alimentan de la sangre de sus huéspedes, advierte el Médico Veterinario y columnista de Radio Campo -por Radio Colonia-, pero además alimentan enfermedades, muchas de las cuales pueden ser mortales. El fenómeno de transmisión, explica, no se limita a que se suba a una vaca, le transmita la enfermedad y ya.

La garapata hembra, indica, cuando terminó de chupar toda la sangre que quería, se suelta, cae al piso, pone sus huevos, nacen otras que puedan transmitir enfermedades también, y de esa manera hay muchos animales infestados en poco tiempo.

La detección la hace generalmente quien trabaja en el campo, que las ubica fácilmente porque sabe dónde se posan: detrás de las orejas, entre las pezuñas, en las axilas, y en todas las zonas de poco pelo donde la humedad es manifiesta y hay buena irrigación.

Es habitual que, cuando se sospecha la presencia, se separa un pequeño lote o grupo y se lo hace pasar por la manga, ahí detectan rápidamente la presencia, y si una vaca tiene garrapatas, las demás también, sostuvo el especialista.

Pérdidas

Esto genera una merma en la producción de carne. Cuando tiene una infestación de garrapatas en su ciclo productivo, la vaca puede perder hasta 15 kilos de carne, y una lechera puede rendir hasta 5 litros menos por día. A eso hay que sumarle las enfermedades que transmiten, y que esas vacas, si se detectan con presencia, no se pueden trasladar.

Entonces, inclusive puede pasarse de la fecha de faena o de otros fenómenos. Por lo que es un daño productivo, ecológico, que llama a la prevención.

“Es momento de acercarse al veterinario y explicarle que se vienen las lluvias, el calor, y la posibilidad de mayor llegada de garrapatas, y juntos trabajar en lo más fácil: la prevención”, concluyó.