¿Gas o electricidad: qué prefiere el usuario?

El Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) realizó un análisis de la conveniencia de uso de los artefactos domésticos de cocina mediante el cual determinó que el gas es la fuente más económica que la electricidad, ya que es 3,5 veces más barata en su costo por unidad, a pesar de que el etiquetado de eficiencia energética indica, generalmente, lo contrario.

“Existen varios artefactos domésticos destinados a brindar un mismo servicio -cocción, calentamiento de agua, calefacción- que usan electricidad, gas natural u otro insumo energético para operar”, planteó el ente regulador al abordar la conveniencia de utilizar gas o electricidad en la cocina.

Actualmente, alertó el Enargas, las eficiencias usadas en sistemas de etiquetado de eficiencia energética sólo toman en cuenta el consumo de gas o electricidad del artefacto, sin involucrar todas las pérdidas de energía en la producción, transformación, transporte o distribución del combustible o electricidad para su uso.

En ese sentido, explicó que una cocina a inducción tiene una eficiencia cercana al 82%, mientras que en una cocina a gas natural la eficiencia es del orden del 50%, ante lo cual es posible que una persona, comparando las eficiencias, decida cambiar su cocina doméstica a gas por una a inducción.

“La paradoja que se presenta es que ese usuario comenzará a pagar una tarifa mayor por utilizar este equipo, supuestamente más eficiente”, explicó el Enargas al asegurar que “esta misma paradoja se presenta en los equipos de calentamiento de agua, calefacción, etc”.

En el caso de los usuarios residenciales de GBA y CABA, el costo de la misma unidad de energía en forma de electricidad es 3,5 veces más caro que el gas natural, y en el caso de usuarios comerciales esta relación podría ser mayor.

Esto se debe a que la eficiencia de generación eléctrica con gas natural es del orden del 50%, una variación de precios es razonable, ya que se necesita por lo menos dos unidades de energía de gas para generar una unidad de energía eléctrica.

Además, en este costo se debe incluir la amortización de la central eléctrica, por lo que si se tiene en cuenta que muchas centrales térmicas usan combustibles más caros que el gas natural y que en general tienen menor eficiencia de generación, es claro que el costo de una unidad de electricidad en la Argentina debe ser bastante mayor que la del gas natural.

La Argentina tiene una matriz energética muy dependiente del gas natural, ya que contabiliza el 53% de la energía que se produce y se consume, en tanto que aproximadamente el 60% de la electricidad es generada en centrales térmicas que, en gran medida, utilizan gas natural.