La cosecha de granos en Argentina podría crecer, al cierre de la campaña 2016/17, a 122 millones de toneladas, lo que significa un crecimiento del siete por ciento respecto al último ciclo.

Con un escenario de precios estables, esto implicaría que tanto los ingresos de los productores como las exportaciones se incrementen en unos dos mil millones de dólares, según el economista Juan Manuel Garzón, del Ieral de Fundación Mediterránea.

Producción

Estas estimaciones están incluidas en un informe elaborado por Garzón en el que hace referencia a cómo los precios de las commodities están resistiendo las presiones bajistas de los mercados, lo que alienta expectativas positivas a futuro.

De acuerdo a proyecciones propias, el crecimiento productivo esperado por el Ieral para la campaña actual estaría concentrado en los cereales, los más beneficiados por el nuevo escenario macroeconómico y de política comercial, con una variación esperada muy significativa en trigo (+25 por ciento) y maíz (+20 por ciento).

En este escenario base, la producción de soja, por su parte, se contraería un dos por ciento (de 58,8 millones de toneladas a 57,6 millones), por la caída en el área sembrada.

Facturación

Según Garzón, en el ciclo agrícola 2015/16, actualmente en comercialización, se produjo una recuperación importante de los ingresos brutos de los productores: en concreto, la facturación aumentó 16 por ciento, pasando de unos 21.500 millones de dólares a poco más de 25.000 millones.

Para el ciclo actual, la perspectiva es que los ingresos trepen a casi 27.000 millones de dólares.

Derechos de exportación

Los cálculos del economista señalan que, las medidas tomadas por el Gobierno para eliminar las retenciones en todos los cultivos, a excepción de la soja en las que se redujeron cinco por ciento, le terminó costando al Gobierno unos 2.100 millones de dólares: de los siete mil millones que podría haber recaudado, finalmente obtuvo 4.900 millones.

Para el año próximo, se espera un escenario similar al del corriente ejercicio: 5.000 millones de dólares.

Exportaciones

El comercio exterior de granos y sus principales derivados industriales (harinas y aceites), podrían ubicarse en el orden de los 28.000 millones de dólares, asegura Garzón.

Esto es, casi 2.000 millones de dólares o siete por ciento más que las divisas estimadas para el ciclo 2015/2016.

Derrame

“En síntesis, de no haber complicaciones climáticas, la producción agrícola argentina crecerá en la próxima campaña, apuntalada por márgenes positivos de rentabilidad, la recuperación de la operatoria normal de los mercados de exportación y precios internacionales que se proyectan estabilizados en niveles intermedios (lejos de los valores picos del período 2012/2014 pero tampoco retornando a los valores bajos del fines de siglo XX y comienzos del siglo XXI)”, menciona Garzón.

Y completa: “Esta mayor producción incrementará los ingresos brutos de los productores (facturación) y las exportaciones de productos basados en la agricultura extensiva. También tendrá impacto sobre otros sectores, beneficiando directamente a aquellos que prestan servicios de cosecha, transporte y almacenamiento de granos y de manera indirecta a aquellos que elaboran bienes de consumo en el entorno rural y/o bienes de capital e inversión”.