Después de rechazar la propuesta paritaria de los industriales, los trabajadores de las usinas lácteas unidos en Atilra llevaron a cabo un paro de 24 horas. Sobre eso dialogó con Radio Campo -por Radio Campo- el presidente de la Asociación de Pymes Lácteas, Pablo Villano, que explicó cómo impactó en las pymes esta realidad.

Villano aclaró que los sorprendió la determinación del gremio y aseguró que fue una medida complicada que, de extenderse, podría haber traído graves problemas para la industria. “La leche es un organismo vivo, de hecho, tendría que declararse a esta actividad como una sensible, porque es como otras en las que tienen que mantenerse guardias”, dijo.

En esa línea, explicó que la leche no se puede guardar durante mucho tiempo y no quisieron especular con eso tras anunciarse el paro, que se dio después de once reuniones por paritarias en agosto y otras siete de revisión: “Cumplimos con todas las pautas, pero los trabajadores tienen todo el derecho de hacerlo y sabemos que el período inflacionario que vivimos genera muchas necesidades de actualización de salario”.

Sin embargo, dijo que no pueden comprometerse a pagar algo que no pueden. Es que la realidad les viene pegando duro a las pymes lácteas. Según contó Villano, desde agosto a noviembre el rubro quesos, que es lo que más vende ese sector de la industria, el consumo cayó más de 22%.

Eso se da después de haber podido subir un poco el precio por el litro de leche al tambero, que con la devaluación requirió cobrar más para cubrir sus costos. “No podíamos correr el riesgo de quedarnos sin leche, ahora bajamos el precio pero seguimos en dificultad”, agregó.