Los commodities agrícolas operaron bajo presión en Chicago y sólo el maíz logró avances

Informe semanal CBOT.

La soja fue víctima de un nuevo ajuste, en un contexto de abundante oferta y debilidad de la demanda. El conflicto entre EE.UU. y China continúa sin resolverse y junto con el buen escenario productivo golpean a los precios de la oleaginosa.

El maíz avanzó posiciones, ante un escenario climático que genera demoras en la siembra en EE.UU. Las ganancias fueron limitadas ante la gran oferta vigente en el mercado.

El trigo cedió ligeramente, ante nuevas mejorías en el estado del trigo de invierno americano. El mercado mundial, aportó ánimo en igual sentido.

SOJA (- 9,19 U$S/tn)

Los precios de la soja continuaron el sendero bajista iniciado semanas atrás. De este modo, se acumuló un nuevo retroceso y se alcanzaron niveles mínimos de 7 meses.

El contexto siguió imponiendo presiones a los precios de la oleaginosa, donde no lograron identificarse elementos alcistas considerables.

El pesimismo que instala la escasa demanda de exportación por parte de China, resulta crucial para los valores de la oleaginosa en EE.UU. El reporte de ventas semanales del USDA, señaló una vez más un magro volumen que se ubicó en 0,31 mill. tn., cuando el mercado arriesgaba por 0,4 – 0,8 mill. tn. Así, los abundantes stocks finales que presenta el país del norte –principalmente a causa del conflicto comercial con China- resulta un limitante importante para la recuperación de los precios.

En cuanto a las disputas comerciales, no trascendieron novedades concretas en lo que fue una nueva ronda de negociaciones llevada a cabo por funcionarios chinos y americanos en Beijing. Aunque, hay expectativas y rumores de que finalmente se llegue a un acuerdo recién para la semana que viene cuando se vuelvan a reunir en Whashington.

El panorama local, se completa con el inicio de un nuevo ciclo productivo. La siembra comienza a materializarse lentamente (3% de avance) y el mercado comienza a realizar ciertas especulaciones. Las precipitaciones abundantes junto con el pronóstico de futuras lluvias, llevan a imaginar un escenario donde se mantengan los excesos hídricos y demoren la siembra del maíz. Así, podría perderse área para el cereal en la ventana temporal de siembra, la cual podría trasladarse a la oleaginosa. Este fenómeno, aportó ánimo bajista.

Por último, fuera del plano local y aunque no menos importante, el mercado permanece bajo presión ante el ingreso de una gran cosecha Sudamericana. En Argentina las labores marchan a buen ritmo (60% del área) y los notables rindes relevados permiten mantener una expectativa de cosecha cercana a 56 mill. tn. En tanto en Brasil, la trilla se encuentra prácticamente finalizada y estimaciones privadas proponen mejorías en el volumen final. Las consultoras FCStone y Safras & Mercado, proyectaron una cosecha de 116,5 mill. tn. y 118 mill. tn. respectivamente.

MAÍZ (+ 4,63 U$S/tn)

Contrariamente a la tendencia de sus pares, los precios del maíz avanzaron, y acumularon una moderada ganancia semanal.

Los futuros de maíz operaron bajo particular influencia del devenir climático en EE.UU. Avanza el período temporal de siembra y las tareas comienzan a demostrar un retraso respecto del avance normal. De acuerdo con el último reporte semanal de cultivos del USDA, al 28/04, la plantación del cereal cubría un 15% de la superficie intencionada. Para ésta época del año, el promedio histórico se ubica en 27% de avance. De este modo, el mercado comenzó a especular con una posible pérdida de área para la siembra o inclusive una potencial afectación sobre los rindes. Se recuerda que esto es consecuencia de las abundantes precipitaciones sobre parte del medio oeste americano, que generaron excesos hídricos en estados productores claves. Además, los pronósticos climáticos siguen señalando posibilidades de lluvias por encima de lo normal para los próximos días, lo cual reafirma tal escenario.

Así, el clima desfavorable fue el único elemento que aportó el respaldo necesario para estimular los precios, en un contexto de abundante oferta que evita mayores avances.

El ritmo exportador estadounidense sigue sin dar muestras de dinamismo. El reporte de ventas semanales señaló negocios por 0,58 mill. tn. y no se alcanzó a cubrir el mínimo previsto por el mercado. A su vez, en términos generales, se lleva completado un 78% del programa exportador pautado por el USDA para el presente ciclo, cuando a esta altura del año, suele ser históricamente un 85%.

Por otra parte, desde el hemisferio sur el panorama de oferta sigue transmitiendo tranquilidad al mercado. En Argentina la cosecha avanza a buen ritmo y se avizora una producción récord de 48 mill. tn. Por su parte en Brasil, la producción de segunda promete un gran volumen. Las nuevas estimaciones de FCStone y S&M, arriesgan una producción de 96 mill. tn. y 101 mill. tn.

TRIGO (- 2,57 U$S/tn)

Los futuros de trigo operaron sin definir una clara tendencia, y demostraron volatilidad, aunque en un rango acotado de precios. Finalmente, presentaron una caída respecto del viernes anterior.

Los valores del cereal recibieron ánimo mixto desde el aspecto productivo en EE.UU.

Comenzando la semana, el mercado acusaba un notable ajuste de precios, ante las mejorías observadas en el trigo de invierno en Norteamérica. Así, el USDA en su reporte semanal de cultivos daba cuenta de un 64% de los lotes calificando en buen y excelente estado. Tal porcentaje, superó las expectativas previas de los analistas (62%). De este modo, el ciclo productivo de la variedad de invierno (70% aprox. De la producción total) transmite tranquilidad al mercado, tal como lo hacen otros países productores del hemisferio norte. En Rusia y Ucrania, el clima favorece al desarrollo de los cultivos y facilita el avance de la siembra de primavera y agrega presión adicional al reafirmar el escenario de gran oferta mundial.

En contraposición, el factor climático brindó cierto estímulo al proponer un retraso en la siembra de la variedad de primavera en la zona de las planicies americanas. Según el USDA, las tareas habrían cubierto un 13%, cuando promedio histórico para la época señala un 33% de avance. A pesar de ello, el impulso no bastó para evitar las pérdidas en términos semanales.