La industria molinera compra trigo para moler y vender harina. A la vez, los exportadores compran trigo, ya sea para exportarlo o para venderlo también a la molinería. Antes de que entrara esta campaña, el productor -analizando las complejidades del mercado- salió a vender el trigo cuando estaba en plena cosecha. Y entre esos dos clientes, el que podía comprar era el exportador.

Así explicaba el panorama actual el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera, Diego Cifarelli, que dialogó con Palabra de Campo -por Radio 10- donde advirtió que, por cuestiones financieras, la exportación terminó ganando mucho más terreno.

“La molinería son pymes de todo el país sin grandes posibilidades de financiarse barato como para comprar el trigo cuando arranca la campaña. Lo hacen día a día. Eso redundó en que la exportación haya comprado al día de hoy unas 13,5 de las 19 millones de toneladas de esta campaña”, dijo.

Cifarelli llama a no alarmarse y remarca que están hablando con los exportadores para que parte de ese grano lo vendan a la molinería. “No pedimos que pierda precio sino que traten de venderlo a la industria como si fuese otro país extranjero”, aclaró.

En esa línea, comenta que no es habitual que haya tanto porcentaje de la campaña vendido a esta altura, y que en general la exportación sí compra más que la molinería, sobre todo pensando en que en los primeros meses del año se dan las exportaciones más importantes a países de diferentes latitudes, y que durante el resto del año es Brasil uno de los únicos que siguen comprando.

“Es normal, por eso, que haya una buena venta del productor a la exportación, pero en este caso se presentó la anomalía de que haya mucha incertidumbre después de las PASO y que el productor haya tomado la decisión de vender el grano y haya podido encontrar en los exportadores un mejor cliente con mayor capacidad financiera, mientras nosotros llevamos comprado a esta altura lo mismo que llevábamos en este momento pero del año pasado”, concluyó.