Mandioca: por qué Argentina es uno de los países que menos la consume

El especialista en agroalimentos y columnista de Palabra de Campo, Claudio Sabsay, explica los detalles desconocidos sobre la producción y el consumo de la mandioca a nivel mundial.

Como cada fin de semana, el especialista en agroalimentos y columnista de Palabra de Campo -por Radio 10- Claudio Sabsay, nos contó más acerca de un alimento de nuestra mesa: la mandioca.

La misma tiene dos ejes de origen: uno en México y otro en el noroeste de Brasil. Según los datos existentes, se cultiva hace, por lo menos, unos cinco mil años. Se trata de un arbusto perenne que llega hasta los tres metros de altura, cuya raíz es lo que más se aprovecha, ya que representa la mayor fuente de calorías para la población mundial.

Más de 90 países la cultivan, siempre en áreas tropicales, y sobre todo, al ser muy rústico, se hace en tierras “marginales”, con poca fertilidad, suelos ácidos y que han pasado por largos períodos de sequía.

La mandioca tiene la virtud de ser la base de la alimentación para más de 1.000 millones de personas. Pero además, hablamos de un alto productor de almidón, que llega al 74 y hasta 85% de su peso seco. Por eso, permite que se utilice mucho en la industria.

En lo que va del siglo XXI, la producción mundial creció un 60%. Esto, explicaba, se debe fundamentalmente a su incorporación en la industria y a que, por ejemplo, Brasil la utiliza para la producción de alcohol o bioetanol.

La superficie en la que se cultiva, a nivel mundial, llega a las 24 millones de hectáreas. Sin embargo, la Argentina cubre sólo un 0,08% de esa superficie, y logra un 0,6% de la producción total.

A escala mundial, se consume un promedio de 37 kilos por habitante por año, con una diferencia sustancial entre países. Es que, por ejemplo, los países africanos consumen unos 115 kilos por habitante por año, mientras que en el Sudeste Asiático ese número llega a los 70 kilos, y en Argentina apenas roza los 4 kg/hab/año. Por eso, en el país, aún hay un desafío y un cultivo por conocer.