Cuando hablamos de orégano nos referimos a una planta herbácea, rústica, perenne, con particularidades muy especiales. Así lo contaba en diálogo con Palabra de Campo -por Radio 10- el especialista en agroalimentos y mercados internacionales Claudio Sabsay.

Para producirla, hay dos condiciones ideales: alta temperatura y baja humedad. Con esas variables claras, se llega a producir entre 9 y 11 mil kilos por hectárea en el primer año. Su rendimiento va aumentando entre el segundo y el quinto año. Pero finalmente, después del quinto año, la planta empieza a decrecer y se la reemplaza por otras especies.

En esa línea, Sabsay contó que el consumo per cápita promedio a nivel mundial se ha incrementado en un 63% en la última década, aunque varía mucho dependiendo de la localidad y región del país que se releve, porque tradicionalmente el orégano es, por ejemplo, algo que no puede faltar en las pizzas.

La producción mundial ronda las 15 mil toneladas por año, contó. A la cabeza del ranking están México y Turquía, que se destacan como los mayores a nivel internacional. México produce el 35% del total del mundo, y Turquía llega casi al 30%, y en tercer lugar queda Grecia, que produce el 22% del orégano generado en todo el mundo.

Sin embargo, el principal exportador es Turquía, ya que México envía el 85% de la producción a Estados Unidos, y sólo el 5% se destina a los países de la Unión Europea o del continente asiático.

El especialista reveló que la producción se ha ido extendiendo por el mundo y en América Latina los principales productores son Perú, Chile y Argentina. Lo que distingue a Perú, explica, es que por sus condiciones agroclimáticas puede obtener hasta tres cosechas al año.

Las compras de norteamérica mueven unos 345 millones de dólares por año. El que le sigue en el ranking de importadores es Alemania, que compra 250 millones de dólares. Luego están Japón, con 112 y otros países de Asia que empiezan a volverse grandes importadores.