Qué factores llevan a la Argentina a estar en el puesto 39 de la producción mundial de leche de cabra

Se trata de una producción que está estancada dentro de nuestro país, cuenta el Médico Veterinario Marcelo Zysman en Radiocampo, y advierte que es una actividad que tiene grandes desafíos y posibilidades de agregar valor.

La leche de cabra está demostrando ser un elemento económico productivo sumamente versátil para las economías regionales y entre los pequeños productores a nivel mundial. Pero en Argentina, es todavía una producción que está estancada. Así lo explicaba el Médico Veterinario y columnista, Marcelo Zysman, en Radio Campo -por Radio Colonia.

La vaca, animal sagrado en la India, no es su primer animal productor de leche. Allí es la cabra el animal lechero po excelencia. Eso lleva a India a ser el primer productor mundial de leche de cabra, con 4 millones de toneladas al año y unas 160 millones de cabras en producción.

China, por su parte, tiene un mayor stock que llega casi a los 190 millones de cabras, pero, por cuestiones básicamente culturales, produce tres veces menos que la India. Es que, además, en el gigante asiático sí se produce más leche de vaca.

A nivel mundial, América prácticamente no participa en el ranking de principales productores, salvo en el caso de México y Brasil, por cuestiones de extensión territorial, aunque ambos países ocupan lugares no preponderantes en ese listado.

Argentina, particularmente, ocupa el lugar 39 en la lista de países productores de leche de cabra. Sin embargo, el especialista asegura que la leche que se produce en el país es de alta calidad, teniendo en producción un estimado de 4,5 millones de animales.

A diferencia de los diez primeros productores mundiales, Argentina no utiliza la leche de cabra como leche fluida, sino que la utiliza para la producción de calidad tipo gourmet, como son los quesos de cabra, que casi en un 90% se venden al exterior.

Sin embargo, se exportan con muy bajo valor agregado, dice, porque los costos actuales en dólares generan que la producción, si se exporta a valor dólar, compita con productores muy fuertes en ese mercado por el arraigo de sus productos típicos, como es el caso de Francia, sexto productor mundial, y España, que está en sexto lugar.

Argentina exporta así la gran mayoría de lo que produce, pero a bajo precio. Por eso, explica, es que el productor de cabra sigue siendo un productor de autosuficiencia y no tiene la posibilidad aún de establecer una empresa láctea.