Recomendaciones para el almacenamiento seguro del girasol

La adecuada conservación de los granos es esencial para evitar el desarrollo de hongos y conservar la calidad. Especialistas del INTA Balcarce –Buenos Aires– analizan cuáles son los factores que influyen y afectan el guardado óptimo.

La poscosecha de granos es una etapa esencial de la cadena productiva de cereales y oleaginosas. El desarrollo de hongos, sumado a condiciones de elevadas temperaturas y humedad, atentan contra la premisa de la adecuada conservación de los granos. Para lograr un guardado seguro, especialistas del INTA Balcarce –Buenos Aires– analizan cuáles son los factores que afectan el almacenamiento y brindan recomendaciones para preservar la calidad.

De acuerdo con Ricardo Bartosik, especialista en poscosecha del INTA, para no perder calidad en la poscosecha, es necesario entender que es una etapa que incluye no sólo el almacenamiento, sino que contempla el transporte y acondicionamiento previo al procesamiento final.

“En el caso del girasol, la calidad final del aceite podría verse afectada por un inadecuado almacenamiento”, indicó Bartosik quien agregó que “es esencial evitar el desarrollo microbiano, calentamiento y aumento de la humedad de los granos, entre otros aspectos”.

El contenido de aceite de los granos es uno de los factores más influyentes en la calidad. Según estudios de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Girasol del INTA, el contenido de aceite en los granos oscila entre 39 y 57 %. “Al ser tan variable, estas diferencias harán que la humedad de almacenamiento segura varíe según el nivel de aceite”, expresó Gisele Maciel, becaria de Conicet perteneciente al grupo de poscosecha del INTA Balcarce.

Bartosik: “En el caso del girasol, la calidad final del aceite podría verse afectada por un inadecuado almacenamiento”.

Estudios realizados en la Unidad Integrada Balcarce demostraron que la humedad de almacenamiento segura (HAS) de híbridos de girasol almacenados a 20 °C es de 12 % para contenidos de aceite de 35,7 %, 10,4 % para 44,6 %, 8,6 % para 48,6 % y 7,6 % para contenidos de aceite de 52,7 %.

En relación con estos porcentajes, Maciel recomienda que “híbridos de girasol cuyo contenido de aceite esté por debajo de 45 % se pueden almacenar a la humedad de recibo (11 %), mientras que cuando el contenido de aceite se encuentra por encima de 45 y hasta alrededor de 50 %, la semilla se debería almacenar a una humedad de 8 o 9 %”. Y agregó: “Para niveles de aceite superiores a 50 % sugerimos almacenar a una humedad de alrededor del 7 %”.

Para Maciel es importante puntualizar que la presencia y desarrollo de hongos es la principal causa de deterioro de los granos. “Los hongos, cuando están activos, respiran y consumen materia seca generando calor, humedad, olores desagradables, desarrollo de acidez y otros problemas de calidad”, describió la especialista del INTA quien aseguró que el almacenamiento de semillas de girasol a una humedad relativa de equilibrio menor a 70 % previene definitivamente el desarrollo de hongos y asegura la adecuada conservación de la mercadería en el largo plazo.

Otro aspecto para tener en cuenta es la humedad de almacenamiento segura. “Cuanto mayor es la temperatura de almacenamiento, menor debería ser el nivel de humedad”, señaló Bartosik quien analizó que este es un aspecto importante a tener en cuenta debido a que la producción de girasol cubre extensas zonas con características climáticas notablemente diferentes.