En un informe, el Centro Regional Chaco-Formosa del TA señaló que es necesario “un correcto diagnóstico” del tipo del lote que se eligió para la siembra “a partir del momento en que podemos acceder al mismo”.

El organismo consideró importante prestar especial atención a cuestiones que repercutirán directamente sobre la productividad de cultivos, como la altura de la napa y sus efectos, problema de salinidad y de la compactación superficial y subsuperficial de los suelos.

El trabajo alertó sobre la pérdida de fertilidad “como consecuencia del exceso de lluvia y la permanencia de láminas de agua de espesor variado sobre la superficie, lo que ocasiona el ‘lavado’ del suelo y pérdidas de los elementos más móviles como el nitrógeno y azufre”.

Por el proceso de lavado y desnitrificación, “resulta en una disminución de la cantidad de nutrientes disponible para los cultivos debiéndose prestar especial atención a la disminución de nitrógeno, azufre y microelementos”, consignó.

Sobre la fecha de siembra de girasol, recomendaron -frente a una campaña con abundante humedad disponible- “considerar la temperatura del suelo, los riesgos de daño por heladas y los riesgos de disminución de rendimiento por incidencia de altas temperaturas durante el llenado de grano”.

Los profesionales del TA Chaco-Formosa entienden que “la siembra del cultivo se debería iniciar sólo cuando la temperatura del suelo a la profundidad de siembra alcance los 15° centígrados”.

El girasol se puede sembrar en Chaco desde mediados de julio a principios de septiembre, con “una ventana en la fecha de siembra donde los riesgos de daño por heladas tardías se reducen significativamente, así como también son menores los riesgos de disminución de rendimiento por incidencia de altas temperaturas durante el llenado de grano, que se extiende desde los primeros días de agosto a mediados de agosto”.

En el informe también se abordan recomendaciones para el barbecho pensando en los cultivos de verano, a considerar en huertas y cultivos de chacra, el manejo y destrucción de rastrojos de algodón, y el análisis de la situación de ambientes agrícolas y pautas de manejo.