Stevia: la oportunidad de crecer en la producción de un endulzante que tiene innumerables beneficios

El especialista en agroalimentos y columnista de Palabra de Campo, Claudio Sabsay, explica las ventajas de su consumo, la historia productiva de este edulcorante y la oportunidad que genera su producción para la Argentina.

Este fin de semana en Palabra de Campo, el columnista y especialista en agroalimentos Claudio Sabsay, habló acerca de un edulcorante natural potentísimo, de origen americano: el stevia.

Se trata de una planta que tiene muchísimos siglos de producirse de forma natural y espontánea, sobre todo en Paraguay. Los pueblos originarios, cuenta, lo consumían como edulcorante para el tereré pero también masticaban sus hojas como chicles para energetizarse. Es nativa de zonas tropicales y subtropicales sudamericanas, cuyas hojas tienen un altísimo contenido de edulcorante natural.

“Esta planta está viviendo una primavera”, explica Sabsay, porque en el mundo la producción es aún muy pequeña. Se calcula que hay en total unas 50 mil hectáreas produciéndola. China posee prácticamente el 80% de la superficie plantada, y maneja el 50% de la producción mundial. Pero también se produce en Vietnam, Malasia, India, y por supuesto Paraguay, Brasil y Argentina. En nuestro país la principal provincia productora es Misiones.

Su historia en el mercado es muy reciente. Recién en 2008 el organismo estadounidense que aprueba la compra y venta de productos alimenticios, permitió la comercialización libre del stevia, ya que antes se podía sólo aclarando en etiquetas que era un suplemento dietario. A esto se suma que en 2011 la Unión Europea aprueba allí su comercialización y se empieza a dar un gran fenómeno en la demanda.

Primero Coca-Cola altera la fórmula en las recetas de fabricación de Sprite y le incorpora stevia para reemplazar otros edulcorantes, asegurando que contenía un 30% menos de calorías. Luego, una compañía inglesa gigante azucarera, logra un híbrido entre la caña y la stevia y la inserta no sólo como edulcorante sino también para bebidas, yogures, chocolates e incluso cerveza. Todo eso potenció enormemente la demanda con una producción que hoy no llega a cubrirla.

Esta planta tiene unas 300 subvariedades, pero la que más se desarrolló en Argentina es la criolla o nativa paraguaya, con bastante adaptabilidad a condiciones agroecológicas diferentes. Sin embargo, una cooperativa misionera (Cooperativa Tabacalera Argentina) empezó a trabajar fuertemente y ya exporta unas 100 toneladas de hojas secas anuales. Lo más interesante: eso permitió el desarrollo y posterior registro de una variedad nativa argentina, algo que sólo otros cuatro países tienen.

La variedad “Iguazú” trajo además trazabilidad y certificación de calidad, lo que abre un panorama enorme para un mercado que en los últimos cinco años ha crecido más de 180% en demanda.

¿Qué beneficios tiene?

Sabsay los enumeró detalladamente. En primer lugar se utilizar mucho para la repostería porque los edulcorantes tienen problemas con las altas temperaturas de cocción, y eso no pasa con la stevia.

Se trata de una planta apta para el consumo de personas con diabetes o celiaquía, que no fermenta, tiene también buenas condiciones para el almacenamiento por su larga vida útil, no es adictiva en los niños y trae beneficios para personas hipertensas.

Además, tiene propiedades antibióticas y antimicóticas, por lo que se usa como elemento dentro de los enjuagues bucales y pastas de dientes. También sirve para tener mayor resistencia a los resfriados o gripes, es cicatrizante, antiséptico, disminuye el deseo de consumir dulces y grasas, y puede ayudar en procesos de desintoxicación de alcohol o tabaco. También inhibe la reproducción de bacterias o virus infecciosos y contiene entre 30 y 45 veces un sabor más dulce que el azúcar.