“Tibia”: así describen las bases a la conducción de Federación Agraria

Así lo decía en diálogo con Radio Campo el director del distrito 6, en la provincia de Santa Fe, de la Federación Agraria Argentina, Pablo Paillole, que explica por qué los pequeños productores viven esta realidad.

La realidad económica golpea a los pequeños y medianos productores y no está siendo reflejada por actual conducción de la Federación Agraria Argentina, consideraron desde las Bases y entidades cooperativas de FAA, quienes calificaron de “tibia” a la dirigencia encabezada por Carlos Achetoni.

Así lo explicaba Pablo Paillole, director del distrito 6 de Federación Agraria, en comunicación con Radio Campo -por Radio Colonia-, que contó por qué se convocaron las bases y cooperativas para analizar la realidad de los productores y la “pasiva e incomprensible posición de la actual conducción”.

Muy a pesar de una cosecha récord que, según ellos, se dio por obra de un clima que acompañó en la mayoría de las regiones agrícolas del país, y la inversión realizada en tecnología y fertilizantes, insisten en que la realidad de una inmensa mayoría dista mucho del relato que intentan instalar hace tiempo.

Según explicaron, se esconden datos que deberían alarmar no sólo al sector en particular sino a los responsables de la administración de la política económica y a la sociedad en general.

Esta preocupación, indicaron, es sustentada por la realidad de los pequeños y medianos productores pampeanos y de muchas economías regionales, que “sufren la carencia de una política agropecuaria que los contenga”.

Parece que todo el campo es igual y donde el único tema son las retenciones, sostuvieron, con una voracidad fiscal que no repara en la pequeña escala a la que pertenecen miles, con el financiamiento a tasas de más del 70%.

Considerar que un típico pequeño productor -tanto pampeano como de las economías regionales- pueda estar cubierto por el valor de sus granos o productos, es darle una partida de defunción para ellos, sus familias, el interior y la comunidad en su conjunto”, indicó.

Esta lista de problemas se suma a la “peligrosa concentración de la producción, la dependencia tecnológica, el avance contra el cooperativismo agropecuario, la carencia de una ley de arrendamientos, en donde una gran cantidad de chacareros se van convirtiendo con sus maquinarias en meros prestadores de servicios y en peones calificados de un gran negocio, del que son artífices con su trabajo, pero la mayoría de la producción no les pertenece”.