Los ñandúes son animales con gran capacidad productiva. “Se aprovecha todo su cuerpo”, contaba el especialista en agroalimentos y mercados internacionales Claudio Sabsay en su columna en Palabra de Campo -por Radio 10.

Es que salen muchos productos. Uno es la carne, que tiene la misma textura, sabor y color que la de novillo (es carne roja), pero tiene mucha demanda porque es aún más tierna que la de ternera, cuenta. Además, tiene bajo nivel de colesterol, es muy rica en omega 3 y de bajas calorías. De hecho, comentó, el hígado y el corazón se usan para preparaciones o paté, por ejemplo.

También se utilizan con mucha demanda las plumas, porque se cargan electrostáticamente con facilidad y atraen fácilmente el polvo, por lo que se usan mucho para confeccionar plumeros.

Se considera que cada animal puede producir hasta 4 kilos de plumas por año. La piel o cuero es el producto más reconocido y cotizado, por su suavidad, resistencia y elegancia. La cantidad que puede producir llega hasta 1,20 centímetros cuadrados.

También se utiliza su pico, las uñas y los huevos, porque tienen alto valor nutritivo. A la vez, sus huesos son molidos y se utilizan por completo. Del ñandú, recuerda, se utiliza la totalidad del cuerpo. El 66% de su estructura se aprovecha como carne y el 34% restante es plumas, piel y aceites.

En Argentina, hasta el 2010 hubo de 45 a 50 establecimientos productores distribuidos por diferentes provincias, con unas 3.000 hembras en producción en total. Luego, desde 2014, los criaderos habilitados empezaron a decaer fuertemente y las pocas exportaciones que había hasta el 2010 dejaron de registrarse. Pasaron así a ser 37 criaderos, y se supone que siguieron cayendo.

En el mercado internacional de la carne, explicó, su demanda ha ido disminuyendo por la baja difusión que tiene este consumo, pero tiene un nicho importante de alta sofisticación en Europa y empieza a desarrollar un mercado interesante en Estados Unidos, Inglaterra y algunos países puntuales de la UE para la carne, el cuero y las plumas.

Además, adelantó, se está estudiando la aplicación de los tendones del avestruz para reemplazar tendones humanos, por tener características similares en lo que respecta a fuerza, consistencia y longitud.