Hasta acá las novedades han sido muy cambiantes y ese movimiento se aceleró después del encuentro de Cristina Fernández de Kirchner con Alberto Fernández el último lunes feriado. Ahí “empezaron a moverse piezas que incluso parecían inamovibles”, dijo en diálogo con Radio Campo el analista político y columnista Agrolink Sebastián Dumont.

El especialista advierte que de ese encuentro surgieron varias cosas: en principio Alberto Fernández decidió suspender su viaje a Europa, algo en lo que tendría que ver también un problema de agenda de Macron, presidente francés con el que se reuniría en el viejo continente. También se canceló la reunión que se rumoreaba tendría con el Papa Francisco, en días en que el sumo pontífice estuvo en boca de muchos dirigentes.

Se quedó en Argentina porque el Gabinete y su conformación todavía traen temas a resolver, explicaba, y contaba que algunas opiniones de CFK llevaron a Alberto Fernández a frenar o cambiar el rumbo de algunas de las decisiones que incluso ya tenía casi tomadas.

El dato central y que se está definiendo por estas horas es un caso emblemático por lo que viene pasando en el Senado. El presidente del bloque del PJ en la Cámara alta, el cordobés Carlos Caserio, había manifestado su idea de que pudiesen existir dos bloques -que respondieran al nuevo Presidente- diferenciados por aquellos senadores más cercanos a los Gobernadores y aquellos más vinculados a CFK, que desde diciembre liderará ese espacio.

Fue la propia ex Presidenta la que vetó esta idea, y el mandatario electo le aclaró que no tuvo él intenciones de dividir el bloque, resaltando que Caserio es un buen dirigente y un hombre de su confianza. Ante eso, la respuesta de CFK habría sido que “si es de tanta confianza, llevalo al Gabinete”, y eso desencadenó lo que se está definiendo: Alberto Fernández le habría ofrecido a Carlos Caserio ser su ministro de Transporte, cargo que hasta el 10/12 ocupa Guillermo Dietrich. “La posibilidad de que eso se concrete es alta”, concluyó Dumont.